Mantis marina pega puñetazos dignos de Pacquiao o Bruce Lee

La Mantis marina posee un puñetazo con el cual puede llegar a romper el vidrio de acuarios. Su puño acelera bajo el agua a mayor velocidad que una bala calibre .22 y es más resistente que cualquier material sintético.

La Mantis marina posee un puñetazo con el cual puede llegar a romper el vidrio de acuarios. Su puño acelera bajo el agua a mayor velocidad que una bala calibre .22 y es más resistente que cualquier material sintético.

La Mantis marina (Odontodactylus scyllarus) es un crustáceo muy agresivo, que mide entre 3 y 18 centímetros de largo y posee un apéndice de unos cinco milímetros cerca de su boca con el cual ataca a los moluscos.

Su golpe bajo el agua es muy rápido y puede llegar a pegar unas 50.000 veces en su vida. Según un equipo de científicos, con James Weaver de la Universidad de Harvard a la cabeza, este “puño” tiene una fortaleza y dureza superiores a los de cualquier material sintético compuesto.

‘Estos estomatópodos son un grupo antiguo de crustáceos marinos tropicales y subtropicales con un historial fósil que data de más de 300 millones de años’, explica. ‘Tienen la apariencia de gusanos cubiertos con una fuerte armadura y el grupo es más conocido por su complejo sistema visual, su naturaleza solitaria y sus agresivas tácticas de cacería‘, señala el artículo publicado por Science.

Este segmento terminal que hace a las mantis marinas aptas para el combate a corta distancia tiene variantes que separan a los crustáceos entre los que cazan su presa perforándola y los que destruyen con golpes muy rápidos estructuras mineralizadas.

Conocidas como tamarutacas, galeras, langostas, langostas boxeadoras y esquilas, estos animales realizan su ataque mediante este puño, que posee tres zonas cada una con diferente composición de material y propiedades mecánicas. La mantis que ataca mediante impacto posee una alta densidad de hidroxiapatita, mineral poco soluble formado por fosfato de calcio cristalino. Bajo esta capa exterior y fina hay una región periódica con barras de quitosano, un compuesto orgánico con múltiples usos comerciales y biomédicos. La posición de estas barras proporciona una resistencia excelente a las fracturas, ya que desvían cualquier rajadura y por lo tanto reducen su aumento.

La tercera parte consiste de una región estriada a lo largo de los costados del apéndice, entre la superficie de impacto y el material subyacente.

Ya se está pensando en el uso que dar a estos descubrimientos, que entregan importantes ideas de diseño para materiales híbridos con componentes sujetos a gran impacto y estrés. Algunos incluso piensan en su uso en armaduras para  soldados en combate. Una tristeza como lo bello de la naturaleza debe servir a los horrores humanos.

Fuente: La mantis marina da “puñetazos” rápidos como una bala (Terra)