La Pintana: Una comuna chilena cuya pobreza la llevó al reciclaje

Un 19% de la basura que generan los habitantes de la Pintana es reciclada. Los desperdicios se trasforman en un humus de primera calidad.

La Pintana es una de las comunas más pobres de Chile, donde los ingresos de sus habitantes están muy por debajo de la media. La precariedad y falta de recursos ha hecho que esta comuna se transforme en todo un ejemplo de sustentabilidad, reciclaje y filosofía verde, que le tapa la boca a todos esos que dicen que para ayudar al planeta es necesario tener mucho dinero. Las herramientas principales de esta comuna son solo dos: La inteligencia y la perseverancia.

Un 19% de la basura que generan los habitantes de la Pintana es reciclada. Esta basura es por ahora solamente orgánica. Pasa a ser compostera, donde es reducida por lombrices, posteriormente el humus o abono sirve para aumentar las áreas verdes en las plazas municipales y de relleno sanitario, lo cual significa un ahorro en el tonelaje de basura que es transportada a los vertederos y en los viajes para acarrear el relleno sanitario. Según el director de la oficina municipal de Gestión Ambiental, Manuel Valencia, la Reducción de Residuos es un pilar fundamenta en el ahorro de esta comuna y ese es el motivo principal de la iniciativa: “esto no lo hacemos porque seamos creativo, lo hacemos por necesidad.”

Las comunas más pudientes de la Región Metropolitana son Las Condes y Vitacura, estas no alcanzan a reciclar un 4% de sus residuos. La comuna de Santiago recicla hasta un 10%. Ninguna se acera al 19% de la Pintana, según el alcalde Jaime Pavéz “Esto es simple y, por ello, barato. Lo que se requiere es y tener la voluntad y disposición de hacerlo.”

Para que el reciclaje funcione óptimamente las autoridades de la Pintana decidieron hace varios años ocuparse exclusivamente de los residuos orgánicos, ya que de nada sirve poner contenedores de plástico, papel y vidrios, si no existe conciencia ni educación en la población, es mejor ir de a poco pero seguro. Una apuesta que les ha resultado increíblemente bien, aunque esperan mejorarla aun más.

De esta manera, tuvieron que concientizar a los vecinos, y a los niños en los colegios explicando cosas tan básicas como lo que es y no es un vegetal, el esfuerzo no fue mucho comparado con todos los beneficios y cooperación por parte de los comuneros para el reciclaje. Hoy tras diez años las composteras están llenas, la basura se reduce notablemente y es tiempo de dar el siguiente paso: el biocombustibles.

Antes que el Ministerio del Medioambiente lo pusiera la agenda la comuna de La Pintana, ya pensaba como generar biocombustibles para ahorra dinero en la gasolina que gastan los camiones de la basura municipal, por ejemplo. Actualmente trasforman hasta 100 litros de biodiesel diarios y cuando lleguen a los 450, podrán desprenderse completamente de la bencina tradicional. Para conseguir esto hay ideas tan geniales como exigirle a los sopaipilleros de la comuna a que entreguen su aceite usado a la Dirección De Gestión Ambiental, si es que quieren renovar su permiso para ejercer el comercio en las calles.

Los habitantes de la comuna pueden acceder a distintos talleres ambientales y capacitaciones de reciclaje. También existe la pagina Web DIGA, donde cualquiera puede acceder para conocer cuando se imparten los cursos y encontrar diversos tips informativos y noticias de “La Pintana y su envidiable gestión ambiental”.

Lamentablemente el ejemplo de la Pintana aun no logra ser imitado con éxito por las comunas pobre o las más acomodadas. Por esto el Ministerio del Medio Ambiente pretende fomentar cualquier tipo de iniciativa verde en todas las comunas de Chile.

Fuente: Verdes por necesidad (Qué Pasa)