Hormonas en la aguas residuales de granjas lecheras persisten por años

Un nuevo estudio ha encontrado que las aguas residuales de las granjas lecheras contienen grandes concentraciones de hormonas estrogénicas que, en lugar de romperse, pueden persistir durante años.

Un nuevo estudio ha encontrado que las aguas residuales de las granjas lecheras contienen grandes concentraciones de hormonas estrogénicas que, en lugar de romperse, pueden persistir durante años. Este comportamiento inusual  -desconocido hasta este momento por los científicos- implica la rápida conversión de los estrógenos de una forma a otra en la ausencia de oxígeno, con lo que la biodegradación se detiene y, como bono adicional, los hace más difíciles de detectar.

De acuerdo al trabajo, el problema empieza cuando las vacas en lactancia crean hormonas estrogénicas que se excretan en su basura. En las grandes operaciones confinadas de alimentación animal (CAFO), las hormonas terminan en las aguas residuales o lagunas. El agua se usa para fertilizar cultivos y aunque existen regulaciones federales que limitan ciertos nutrientes agrícolas de contaminar ríos, arroyos, lagos o aguas subterráneas, las regulaciones no protegen napas subterráneas y aguas superficiales de la contaminación por hormonas animales y productos farmacéuticos veterinarios.

Las concentraciones de hormonas animales en los residuos agrícolas son de 100 a 1.000 veces mayores que aquellas detectadas en las aguas residuales humanas, con las granjas lecheras como una de las principales fuentes de estrógenos en el medio ambiente.

“Estos estrógenos están presentes en niveles que pueden afectar a las funciones reproductivas de los animales acuáticos”, señaló el líder de la investigación, Wei Zheung. Incluso niveles más bajos de estrógenos pueden feminizar animales que pasan su vida bajo el agua, como por ejemplo peces machos, los cuales presentan un recuento de espermatozoides menor o bien desarrollan características femeninas, lo cual compromete su capacidad de reproducción.

La investigación, dirigida por científicos del Centro de Tecnología Sostenible de Illinois (ISTC), fue publicada en la revista Environmental Science & Technology.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Un inicio sería apoyar lecherías pequeñas, limitar nuestro consumo de leche y experimentar con productos lácteos alternativos.

Fuente: New Study: Hormones in Dairy Wastewater Persist for Years (Treehugger)