Conoce más sobre Tianjin, la futura eco-ciudad en China

Ser sustentable significa que una ciudad puede proveerse a sí misma con mínima dependencia de las zonas rurales que la rodean y crear la menor huella ecológica posible

Eco… ¿qué? Aunque no existe una definición estándar para esta palabra, y muchas veces el término ‘eco’ se utiliza sólo como estrategia de mercadotecnia, lo cierto es que además de los productos ecológicos, la construcción ecológica es algo que cada vez se pone más de moda en las ciudades por la urgente necesidad de diseñar nuevos modelos más sustentables para vivir.

Y como ya hemos comentado antes en Veoverde, ahora no basta con construir edificios ecológicos, sino que la tendencia apunta hacia el diseño de eco-ciudades completas. Una eco-ciudad es aquella que está diseñada de acuerdo a principios ecológicos para aproximarse al desarrollo sustentable y reducción de residuos, ya que la vida en una ciudad común es altamente contaminante y destructiva.

Ser sustentable significa que una eco-ciudad puede proveerse a sí misma con mínima dependencia de las zonas rurales que la rodean, y crea la menor huella ecológica posible para sus habitantes. Esto representa menor contaminación, eficiente uso de la tierra y reducción de las causas que generan el calentamiento global.

El proyecto para construir la eco-ciudad Tianjín, en China, del que les hablamos hace algunos meses, es la promesa más palpable de este sueño sustentable.

Se ubicará a unos pocos kilómetros de la ciudad de Tianjín original, que es una de las más importantes del norte de China y que actualmente ya cuenta con once millones de habitantes. Y si se preguntan por qué China apuesta por estos nuevos modelos, es porque son primer país del mundo en emisiones de CO2, por lo que se enfrentan al reto de reducir su contaminación atmosférica.

Se pretende utilizar en esta pequeña eco-ciudad las tecnologías de ahorro energético más populares, como la energía solar, energía eólica, el reciclaje de aguas  lluvias, el tratamiento de aguas residuales, la desalinización de agua de mar; y que además sirva como un modelo para el futuro desarrollo de las ciudades chinas.

Con el fin de reducir las emisiones de carbono de la eco-ciudad, se creará un sistema de tren ligero avanzado, y también han prometido que el 90 por ciento de los viajes se realizen a pie, en bicicleta o en transporte público. Además, contará con hermosos espacios verdes públicos, y con siete sectores: Paisaje solar, valle ecológico, paisaje humano, paisaje urbano, paisaje de viento, paisaje de tierra y los corredores ecológicos. El 80 por ciento de la electricidad será generada por energía eólica y solar, mientra que el 60 por ciento de los deshechos serán reciclados.

Como todo, este proyecto es aún de los primeros en su tipo, y por tanto tiene puntos fuertes y otros no tanto. Entre los aspectos negativos se habla de que los m2 de zona verde por habitante estén por debajo de lo recomendado por la OMS, y también de que sería recomendable un uso más elevado de energías renovables y una mayor eficiencia energética, además de que no se puede considerar el uso de agua de desalinizadoras como sostenible porque el proceso requiere una gran cantidad de energía.

Los aspectos positivos de le eco-ciudad de Tianjin son principalmente la vinculación de un desarrollo económico junto al social. Esto se refiere a que algunos otros proyectos similares, que se han hecho anteriormente, aunque a menor escala y en otros países, han fracasado porque la áreas ‘eco’ se han convertido en ciudades dormitorio, con lo cual el desplazarse hacia el lugar de trabajo acaba siendo contraproducente por el nivel de gases que se generan. Por ello, en Tianjin, además de facilitar la movilidad tiene planeado crear empleo dentro de la misma ciudad, centrándose en el sector terciario, de servicios, investigación y formación sobre tecnologías que ayuden a respetar el medio ambiente.

Los fundadores de la eco-ciudad están convencidos de que ésta será un paso adelante en la creación de un mundo mejor, y que para ello, los problemas del medio ambiente se pueden solucionar con ayuda de la tecnología. Claro que el que Tianjín eco-ciudad se convierta en ejemplo para China y el mundo, dependerá en gran medida de la población que resida en ella y de que sus hábitos puedan transformarse para ser realmente amigables con el medio ambiente.

Texto de: Viridiana González

Fuentes:  Tianjin Eco-City In China: The Future Of Urban Development? (Huffington Post)

Una ecociudad en Tianjin, nuevo experimento “verde” en China (Asiared)