Trágico final para las ballenas piloto varadas en Nueva Zelanda

Las autoridades locales decidieron matar a 33 de las ballenas después de que los intentos por salvarlas no dieron fruto

El lunes más de 90 ballenas piloto amanecieron varadas en las playas de Farewell Spit, en Nueva Zelanda. Cientos de voluntarios se juntaron en las playas para unir esfuerzos y regresar a los cetáceos al agua.

Desde el lunes comenzaron a morir algunas, a pesar de la labor de los voluntarios de mantenerlas húmedas y acercándolas al agua. En total, 36 murieron por causas naturales y 17 pudieron regresar al agua sin mayor problema pero el resto de las ballenas no corrió la misma suerte.

El panorama parecía haber mejorado la tarde del miércoles, cuando lograron regresar a las ballenas a aguas más profundas pero la alegría no duró mucho cuando la mañana del jueves las volvieron a encontrar, más débiles que antes, en la misma playa. Al no encontrar una solución, las autoridades locales decidieron matar a las 33 ballenas que regresaron a la costa por su deteriorada condición.

¿Será que se rindieron demasiado pronto o es un caso de eutanasia necesaria? 

 

 

Fuente: New Zealand Stranded Whales Shot After Failed Rescue Attempts On Farewell Spit (Huffington Post)