Cantinero, un biocombustible en las rocas

El camino a convertir el whisky en combustible es más corto hoy

Hace un par de años les hablábamos de algunas fuentes de biocombustible que son, por decir lo menos, sui géneris. Una de ellas era excremento humano y la otra, que se estaba desarrollando en una universidad de Edimburgo, tenía por origen el proceso con el que se hace el whisky.

Pues ahora se ha dado un paso más para que la segunda opción se vuelva una realidad. Si ustedes no son consumidores de whisky, deben saber que Escocia produce las mejores variedades de esta bebida espirituosa. Por ende, se prepara una gran cantidad de esta bebida y en este proceso, se obtienen subproductos que originalmente se irían a la basura, pero ya no más.

Para aprovechar los residuos de la producción de whisky, ha comenzado la creación de una empresa que los aprovechará en la creación de biocombustible. Al año, el líquido residual suma unos 1.600 millones de litros, mientras que el grano que se desecha llega a las 500.000 toneladas. Ambos elementos son esenciales en la creación de biobutanol, un combustible que promete un 25% más de aprovechamiento de energía que el bioetanol tradicional.

No solo eso. El biobutanol puede combinarse con diesel y biodiesel. Eso no significa otra cosa que se puede usar en autos que no necesariamente tengan un motor adaptado para biocombustibles, lo cual expande su rango de acción.

El proyecto acaba de recibir más o menos US$415.000 para comenzar la producción a nivel industrial y se espera una aportación extra de US$109.000. De esta manera, se aprovechan los recursos ya existentes y dejamos un poco en paz a los dinosaurios vueltos petróleo, que su justo descanso merecen.

Link Scots to make lots of whisky biofuel (no one is surprised) (DVICE)