Psicólogo argentino identificó 5 pensamientos que hacen fracasar el intento por adelgazar

Las dietas se transforman en una obsesión sin que eso quiera decir que resulten o son las correctas.

Es bastante recurrente el tema de las dietas durante la época estival, pero el asunto no es puramente estético y menos estacionario. Tener un peso saludable, da la tranquilidad de tener un equilibrio fisiológico que, por consiguiente, te haga estar más contento con tu vida.

Porque de eso se trata, comer bien para poder desempeñar todas las tareas correctamente, dándole espacio a cada una de nuestras actividades sin exagerar, ni tender a una en particular.

Las dietas se transforman en una obsesión sin que eso quiera decir que resulten o son las correctas. Destinamos gran parte de nuestras energías en combatir nuestros apetitos, y nuestros pensamientos por esa misma compulsión, nos hacen zancadillas, lo que retrasa la llegada de los hábitos saludables.

Fabián Kolonisky, psicólogo, director del Programa Multidisciplinario de Adelgazamiento, Promad, de Rosario en Argentina, identificó 5 razones por las cuales uno no logra seguir las dietas, fracasando en el intento de adelgazar.

1: – “Quiero bajar de peso ya, pero no sé cómo empezar”: Primero es saber qué me pasa. Porqué estoy más [email protected], y qué es lo que me molesta de aquello. De esta forma se podrán proponer objetivos, que no se basarán solo en el peso, sino que en la problemática de una vida que dejó a un lado los hábitos saludables.

2- “Vivo a dieta hace años, y siempre vuelvo a engordar”: El balancín al cual nos sube la falta de constancia, o las dietas de shock creyendo que este es un juego, hacen que los verdaderos hábitos saludables nunca lleguen a incorporarse en tu vida. Parte por entender que tener un peso saludable, tiene que ver con la forma de vida que lleves, y no los esfuerzos que hagas esporádicamente.

3- “Me voy de vacaciones, ¡no voy a empezar ahora la dieta!”: ¿Pero por qué no? Uno puede comer bastante sano si va al campo o a la costa, además de que se pueden hacer deportes, tranquilamente, sin la presión de que hay que ir a la oficina o a pagar alguna cuenta. Respira hondo, come hartas frutas y verduras, estira la piernas, nada, corre, anda en bicicleta.

4- “Listo, dejo de comer desde mañana”: Aquí nadie tiene que pasar hambre. El asunto es no pasar hambre y acostumbrarse a raciones más pequeñas, con productos más nutritivos y que aumenten la actividad digestiva para que puedas depurar tu alimentación.

5- “Subí tres o cuatro kilos por las fiestas, pero me siento re mal”: No te sientas mal. Asume una dieta sana retornando de las fiestas y lentamente vuelve a la normalidad.

Revirtiendo estos pensamientos, con una contemplación más simple de la vida, más consciente del cuerpo, los afectos y las reales necesidades, vamos a ganarle la batalla a los kilos.

Fuente: Los cinco pensamientos de los que quieren adelgazar y no pueden (La Capital)