Filipinas: Ampolletas verdes iluminan hogares más pobres

El proyecto “Litro de Luz”, puesto en marcha para combatir los altos costos eléctricos en Filipinas, busca llevar luz a partir de energía solar a un millón de hogares

Alrededor de 25.000 hogares de bajos ingresos han sido iluminados hasta el momento, gracias a la puesta en marcha de un programa que entrega ampolletas solares hechas de viejas botellas plásticas.

En un país como Filipinas, donde el 40% de la población vive con menos de dos dólares diarios, el aumento en el costo de la energía eléctrica hace que muchos no puedan pagar la electricidad. Algunos utilizan velas como fuente de luz, pero cuando muchos viven en espacios reducidos en los barrios marginales, los incendios accidentales son frecuentes.

El proyecto “Litro de Luz” se pusó en marcha hace seis meses impulsado por la My Shelter Foundation, una organización no gubernamental con sede en Filipinas, cuyo objetivo es proporcionar luz a un millón de los aproximados 12 millones de hogares que viven sin electricidad o bien están al borde de que se les corte el suministro.

Para lograrlo, utilizan un sistema de botellas de plástico llenas con una solución de agua blanqueada (con cloro), instaladas en agujeros en los techos de hierro de los barrios pobres, que luego refractan el equivalente a 55W de luz en la habitación, por lo menos durante el día. Fabricar una de estás ampolletas toma cinco minutos y usar un martillo, hojas de metal, papel de lija y epoxi, tiene un valor de un dólar.

Eduardo Carillo, residente de una de las muchas áreas pobres de Manila, señala sobre este sistema de iluminación: “Antes de tener la luz de botella, los pasillos de nuestra casa eran muy oscuros y adentrarse al interior lo hacía aún más oscuro. Ahora los niños ya no sienten miedo de jugar al interior de la casa durante el día, en lugar de hacerlo en las calles”.

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Usar botellas de plástico como fuente de luz no es algo nuevo, de hecho la idea fue desarrollada en Brasil en el año 2002. Pero gracias a la ayuda de un grupo de estudiantes de M.I.T (Instituto Tecnológico de Massachusetts), la ampolleta solar usada en Filipinas se modificó para satisfacer las necesidades locales.

El emprendedor y fundador de My Shelter Foundation, Ilac Diaz explica: “Básicamente hicimos una especie barata de bloqueo de una vía con la hoja de metal. Una vez que se pone en la botella, impide que ésta se deslice hacia abajo. De esa forma, incluso si el techo se expande o contrae por el calor, no afectará la impermeabilización y mantendrá la botella intacta durante muchos años”.

Diaz cree en la importancia del uso apropiado de las energías verdes en los países más pobres. “El desafio es cómo pueden los países en desarrollo crear su propio modelo energético para limitar las emisiones de carbono, que debido a las carencias económicas no se pueden dar el lujo de importar, patentar o manufacturar, o bien esperar que sean costeables”.

El proyecto también ha creado puestos de trabajo. Lo que comenzó con la capacitación y contrato de trabajo para un hombre (que debía fabricar las primeras mil ampolletas), ha evolucionado a un programa con más de 20 puestos de trabajo en la instalación de las botellas.

El futuro es verde, sólo hay que saber mirarlo así.

Fuente: Sunlight-powered ‘bulbs’ made from plastic bottles light up homes (The Guardian)