El paso inexorable del tiempo

Reflexiones entorno a la muestra fotográfica “Back to the Future 2” (2011), de Irina Werning.

El reloj biológico nos sorprende.  Su precisión es de una infinita sabiduría. El tiempo así lo determina, y no hay nada que hacer cuando se cumplen los plazos prescritos por la naturaleza. Sólo puntos de no retorno, en una línea de tiempo que quisiéramos a veces que fuera como un rizoma en vez de una flecha hacia un futuro incierto, con la única certeza de la decadencia. O que el tiempo, esa cosa sumamente larga, contara con portales, para poder recuperar lo perdido. Ficciones.

Lo cierto es que los tiempos de siembra y de cosecha son siempre los mismos, y aun de la variación del clima y el calentamiento global, sobreviven las cuatro estaciones. Los niños nacen a los nueve meses y los potrillos a los 12. Y así el momento del cese y el apogeo, de la vida y de la muerte, tienen un carácter histórico dado por el habitual y sencillo reloj biológico.

¿Qué es lo sustentable en este post? Me preguntarán algunos, y es simple. Aprovechar nuestros momentos lo más posible, para hacer de la vida un lugar donde las actividades ligadas con ella, la potencien por medio de los ciclos. Ser sustentables con nuestro tiempo, descansar lo suficiente y trabajar en algo que nos apasione, así nuestros afectos tendrán el equilibrio para desarrollarse y disfrutar del mundo.

Mira el entretenido e impactante trabajo de la fotógrafa Irina Werning: “Back to the Future 2” (2011)

Fuente: BACK TO THE FUTURE 2 (2011)