Piñas en almíbar

Ahora podrás hacerlas en conservas, pero en tu casa.

La piña o ananá, es una de mis frutas favoritas, pero no siempre es simple encontrar una que esté lo suficientemente dulce. De hecho por muy golosa que suene, siempre la como con un poco de azúcar y si no encuentro una muy rica en el supermercado, me compro de esas que vienen en conserva. Pero ahora que aprendí a hacerla yo misma, no compro más.

La receta es de mi tía abuela y pese a que la conozco desde que nací, jamás había probado lo rica que le queda la piña en almíbar hechas por ella, hasta este fin de semana que pasó y de inmediato le pedí que me diera su secreto.

Necesitas: 1 piña, 1 kilo de azúcar, 1 limón pequeño, 1litro de agua.

Preparación: Primero pela y corta la piña en cuadritos pequeños. Luego ponlas a cocinar con el agua, el azúcar, el jugo que estrujes de la cáscara de la piña y el zumo del limón, hasta que esté caramelizada y el agua tome un ligero tono amarillo. El agua será un almíbar algo espeso y la piña se verá en un tono amarillo, pero más suave. Eso tarda aproximadamente una hora.

Finalmente puedes ponerla en tarros o potes previamente esterilizados (también sirven esos con los que haces mermeladas) y cierra herméticamente.

A modo de dato, la piña es una fruta increíble, ya que tiene vitaminas c, b1, b6, ácido fólico y minerales como el potasio. Se le conoce por ser una fruta diurética que contribuye a la eliminación de toxinas por medio de la orina y que previene el estreñimiento porque contiene gran cantidad de fibra. Además, posee porcentaje de agua, apenas grasa y es baja en calorías. Posee una enzima llamada bromelina que actúa como sustitutivo de los jugos gástricos, mejora la digestión y destruye los parásitos intestinales.