Cambio climático aturde de calor a bonaerenses

Según David King, experto asesor del gobierno de Gran Bretaña “El cambio climático es el problema más severo que nosotros enfrentamos hoy, más serio aún que la amenaza del terrorismo ”.

La “Ciudad de la Furia” está tomandose las palabras a pecho, pues  “Buenos Aires se ve tan susceptible”, sobretodo a las altas temperaturas, que han alcanzado durante esta semana, y a las 5 de la mañana, los 28°,  y con una sensación térmica de 30,2 grados, según el Servicio Metereológico Nacional, disponiendose la alerta amarilla. Los bonaerenses no pueden más, ya que ni la “birra”, puede hacer frente a la ola de calor por la que están pasando.

 

Osvaldo Canziani, físico y doctor en meteorología argentino, que formó parte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático que ganó el Premio Nobel de la Paz en 2007, hoy presidente ad honorem del consejo asesor de la Agencia Ambiental, que depende del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, ha declarado que “este calor nos debe llevar a pensar y reflexionar a toda la población que hay que hacer cambios porque el futuro puede ser peor ”.

El experto tomo la frase de  David King, un científico que sirvió como asesor al gobierno de Gran Bretaña, sirve para explicar la importancia del problema: “El cambio climático es el problema más severo que nosotros enfrentamos hoy, más serio aún que la amenaza del terrorismo ”, por lo que ha pedido a toda la población intentar frenar las manaciones de CO2 y demás gases efecto invernadero, por lo que las normativas de emisiones para las industrias, tendrá que ser más rigurosa, y además plantear este cambio desde políticas públicas que acondicionen a Buenos Aires, como una capital tropical.

Durante los últimos 100 años, la temperatura media de la ciudad subió 1,8 grados y las mínimas aumentaron en 2, 7 grados en el mismo periodo, esto puede favorecer las inundaciones y la llegada de enfermedades tropicales, sumamente agresivas, como dengue, fiebre amarilla y leptospirosis.

Fuente: Buenos Aires cambió: dicen que ya es una ciudad tropical (El Clarín)