Incendios Forestales en Chile: Culpas compartidas

¿Existe posibilidad alguna de prevenir si anualmente se reduce el presupuesto en educación ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, si se disminuyen los brigadistas de Conaf o si no se fortalecen las campañas de prevención en nuestras reservas forestales?

Dramático y frustrante resulta ver a diario en los medios de comunicación las consecuencias de los incendios forestales de las últimas semanas. Las noticias informan de pérdidas económicas, ambientales, sociales y por sobretodo humanas que ha dejado esta catástrofe.

En este momento se investiga a un supuesto responsable (toda persona tiene derecho a “pataleo” en tribunales) y el Gobierno anunció que se presentará una querella invocando la Ley Antiterrorista contra los responsables en los incendios en el Maule, Bío- Bío y Araucanía.

Pero entendamos una cosa, todo incendio es provocado intencionalmente o por negligencia de una o un grupo de personas. De ahí un alerta a que cuidemos Chile y entendamos la importancia que revierte la inversión en educación ambiental y en este tipo de fenómenos.

Y aquí la duda, ¿existe posibilidad alguna de prevenir si anualmente se reduce el presupuesto en educación ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, si se disminuyen los brigadistas de Conaf o si no se fortalecen las campañas de prevención en nuestras reservas forestales? Cuesta, y mucho más.

Desde este prisma, la culpa de los incendios ya no sólo recaería en un individuo, sino que más bien estaríamos hablando de  culpas compartidas.

El Estado cumple un rol, y todos tenemos uno, por tanto, hago un llamado a la asociatividad, a  involucrarnos (Servicios públicos, gobiernos locales, comunidad, ONGs, empresas) en la solución de nuestros problemas socioambientales y en la generación de estrategias participativas de prevención de incendios forestales.

Un plan participativo consideraría conocer las vulnerabilidades de las comunidades frente a este tipo de fenómenos, definiría un plan educacional estratégico y formaría comités locales encargados de velar por la prevención de estos desastres ambientales.

Lo que tenemos que hacer es construir en conjunto, todos somos responsables. Prevenir los incendios forestales requiere de un cambio de actitud y de conducta de todos. Hagámonos responsables de nuestras culpas compartidas, así como 4000 jóvenes se han ofrecido de voluntarios para ir en ayuda de las Torres del Paine, también nos corresponde a nosotros involucrarnos en nuestras comunidades.