Acusan a CELCO de criar cisnes para aparentar mejora en el ecosistema valdiviano

Aseguran que cada 15 días la empresa deja algunas parejas en las aguas del humedal; la gran mayoría emigra al no encontrar alimento.

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(cc) turismolawal

La destrucción del Santuario de la Naturaleza Carlos Andvanter, en las cercanías de Valdivia, fue uno de los crímenes contra la naturaleza más importantes que ha sufrido nuestro país. Producto de este desastre, miles de cisnes de cuello negro, animal emblemático de la zona, murieron o emigraron, dejando las aguas del humedal vacías de vida.

La planta de celulosa que la empresa CELCO instaló en el río cruces, a la altura de San José de la Mariquina, comenzó el año 2004 a depositar sus desechos tóxicos en el río, aumentando descomunalmente el nivel de dioxinas y la temperatura del agua. El aumento en la temperatura hizo insostenible la vida del luchecillo, especie de alga con la que se alimentan los cisnes. Estos se vieron obligados a emigrar, algunos sufrieron enfermedades por las dioxinas, y muchos murieron en pleno vuelo, cayendo en los patios de casas valdivianas.

Varios medios de la zona han hecho eco de una información que apareció en la Radio Universidad de Chile, en la que Daúno Tótoro, documentalista autor de “Un mundo miserable” (puedes ver un extracto en youtube, donde se entiende cuál es la relación que CELCO quiere entablar con los cisnes) asegura haber seguido investigando la zona después de la publicación de su film, y la información que revela parece de película.

Según dice, la empresa CELCO posee un criadero de cisnes de cuello negro, y aproximadamente cada 15 días van a dejar a un par de parejas al humedal, con sus polluelos y todo. Asegura que muchos polluelos mueren y que la gran mayoría de los cisnes emigra, pues no encuentra alimento en las aguas.

Cabe recordar que después del desastre ambiental, de las multitudinarias manifestaciones ciudadanas y de diversos informes que indicaron a CELCO como la responsable de la destrucción del santuario, la empresa detuvo sus operaciones por un tiempo, pero continuó produciendo y contaminando. Más tarde siguió todo un programa de aproximación a la comunidad, comprando por ejemplo el Parque Oncol, y firmando acuerdos de cooperación con la Universidad Austral. Al parecer, la técnica de los cisnes es parte de ese proceso.

Vía mapuexpress.net