La ola de calor de Nueva York y cómo afecta a las vacas

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(cc) dougtone

En los últimos años, grandes zonas del hemisferio norte han tenido problemas con las olas de calor en esta época del año. En Europa todos los años se registran algunos muertos, y este 2011 Nueva York está siendo una vez más afectada por una potente ola. Lo malo es que los estudios demuestran que no será en ningún caso la último ola de la historia.

La Red Meteorológica de la Ciudad de Nueva York ha asegurado que durante las noches, en la zona metropolitana las temperaturas son levemente más altas que en los campos. El aumento va entre 3 y 4 grados por sobre el promedio fuera de la ciudad, esto producto del efecto del calentamiento del pavimento, pero por sobre todo, del efecto de la contaminación ambiental.

Así, los aerosoles y la humedad que se provoca entre estos y la situación peninsular de la ciudad, generan una especia de barrera contra las lluvias, que en algunos casos puede aumentarlas y tas reducirla, pero que definitivamente provoca que las tormentas se salten la ciudad y dejen caer las más grandes precipitaciones fuera de ésta.

En todo caso la ola de calor no afecta sólo a los humanos, y en los campos la ganadería se está viendo afectada. Mientras los hombres puedes ir a refrescarse a una piscina o encender el aire acondicionado, las vacas no tienen más remedio que soportar las temperaturas. Pero no lo hacen muy bien y muchas de estas se estresan, se ponen más flojas, comen menos y producen menos leche, afectando finalmente también a la población humana.

Vía treehugger.com