Cómo la granja urbana más grande de EEUU se transformó en un terreno baldío

terreno550x412.jpg

Si bien los VIERNES DE PELÍCULA son mañana y pese a que “The Garden” ya fue publicada en la sección, este post hablará sobre ese excelente documental.

Lamentablemente no había podido verlo, hasta que en una feria di con una persona que vendía películas relacionadas a la ecología y no lo pensé dos veces y la compré de inmediato.

No la vi al tiro, sino que esperé a tener tiempo para verla tranquilo, ya que me interesaba el tema y sabía cómo iba la historia.

El Municipio de Los Agenles compró un terreno en 5 millones de dólares a un particular. Luego de las revueltas en la ciudad el año 1992, donó el sitió a una comunidad que quiso trabajar el terreno para convertirlo en una gran huerta. Eso por más de 12 años, hasta que de pronto, y sin ningún previo aviso, la ciudad volvió a vender el terreno a su dueño original en el mismo precio que lo vendió. Y esa persona los quería afuera de ahí.

Se hizo protestas, salieron en las noticias, diarios, fueron actores, hicieron recaudaciones y lograron juntar más de 16 millones de dólares -cifra que había puesto el dueño para vender el sitio a la comunidad-, pero finalmente el propietario no quiso vender y la policía entró al lugar y destruyó TODO lo que había ahí.

La verdad es que cuando los realizadores hacen tomas aéreas de la que fue por mucho tiempo la granja urbana más grande de Estados Unidos, ubicada en pleno centro de la ciudad de Los Angeles, uno no entiende cómo puede haber sido posible que haya sido destruida. Da pena, impotencia.

La historia es muy triste, pero recomiendo encarecidamente que la vean porque es realmente muy impresionante ver cómo la South Central Farm -como se llamaba- pasó de ser lo que fue a uno sitios pelados sin ningún tipo de productividad. Y quienes hoy tienen una pequeña huerta valorarán aún más las verduras que les entregue.

El documental estuvo nominado al Oscar el 2008 y no es para menos, ya que hay un gran trabajo de documentación detrás.

Recién en la mañana mostrábamos las mejores huertas urbanas de la ciudad de Nueva York, y luego de ver esas imágenes y de haber visto el documental, es una lástima que una granja que hizo tanto bien a una comunidad de inmigrantes latinos en Estados Unidos durante más de 12 años haya sido cambiada por dinero.