Sí es posible dejar el cigarro

Yo pude y aquí cuento cómo lo hice.

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(cc) ©.The.Lemon.

Yo alguna vez fumé, cuando más niño, cuando estaba en el colegio y partí, claramente, de puro pintamono. Pero después, cuando estaba como en cuarto medio, me di cuenta de que era una estupidez; que me hacía mal para salud, que no me ayudaba para cantar -y yo tenía un grupo-, que me dejaba mal aliento y que era caro. Por ende, y claro con el apoyo de un amigo que también dejó de fumar, decidí lanzarme.

Y claro, la primera piedra de tope para todas las personas que alguna vez han querido dejar el cigarro y que no han podido: El trago. He escuchado esto un millón de veces: “Es que es imposible tomarse un trago sin fumarse un cigarro”. Es difícil, pero no imposible. Además, el más difícil es, precisamente, ese primer trago. Una vez superado, uno puede auto convencerse de que ya hizo la parte más difícil y que lo logró, por ende, no vale la pena volver atrás.

Al menos yo, lo hice así. Una vez me tomé un trago y me dije “voy a hacerlo sin fumar” y lo hice. Y luego me dije “listo, nunca más” y me autoconvencí de que la parte más dura ya había pasado. Y de ahí en adelante seguí autoconvenciéndome y cada vez que alguien me ofrecía un cigarro le decía “no gracias. No fumo”, aunque lo hubiese dejado hace un par de horas. Y así me mantuve en el tiempo -y eso que me acuerdo una vez de haberme pegado una bocanada creo que a la semana o dos de haberlo dejado- y nunca más volvía fumar.

Muchas personas que realmente quieren dejar el cigarro me dicen “claro, pero es que no es tan fácil”. No, no lo es, pero con una persona apoyándote y con determinación, se puede de todas maneras.

Sin ir más lejos, mi polola también fumaba y quería dejarlo, pero sentía que no podía. Yo la alenté a hacerlo. Le dije exactamente lo que yo había hecho y claramente la alenté a que lo dejara y fue así como sin darnos cuenta un par de semanas después de decirle un buen rato, no nos acordábamos hace cuánto tiempo no fumaba y hoy está muy contenta de eso.

Si tú estás leyendo esta columna y de verdad quieres dejar de fumar, te invitó a que hagas la prueba y que después te enfoques en que “ya no fumas”. Tal vez, como a mí, te da resultado.