Pese a disturbios finales, la marcha de ayer fue un éxito

hidro5550x410.jpg

(cc) Greenpeace_Chile

Ayer un amigo me posteaba en facebook un comentario de reprobación por lo que ya había escrito sobre el ministro del Interior que reanudaba el permiso para usar bombas lacrimógenas. Y yo, lo que trataba de explicarle, es que, por mi propia experiencia en las marchas contra HidroAysén, la gente que ha llegado lo ha hecho de forma pacífica. Incluso le decía que el día en que se aprobó, cuando una persona empezó a hacer disturbios, entre todos le dijeron que dejara de hacerlo, que ese no era el fin.

Y claro, es difícil que dentro de 40 mil personas, como las que estuvieron ayer en la marcha, no se colen vándalos que nada tienen que ver con la protección del medio ambiente ni de los recursos naturales de nuestro país y que confunden estas instancias con una congregación de anarquía, cosa que no es así. Por eso, lo que más pedía ayer, mientras caminaba hacia la Moneda, era que por favor todo terminara bien, precisamente para después no tener que darles la razón a los políticos, carabineros y amigos como el que me reprochó mi comentario, sobre el uso de lacrimógenas y la fuerza,  aveces desmedida, que ejerce Carabineros.

Pero lamentablemente pasó lo que pasa cuando 40 mil personas se juntan para decir NO a algo: Aparecieron los encapuchados de siempre y las agarraron contra la policía. No he visto el video entero de la pateadura al policía que está grave (y no he querido verlo por la rabia que me da), sólo vi algunas imágenes, pero claramente eso no es otra cosa que la más vil cobardía. Y lo peor de todo, es que empañan una manifestación que hasta ese momento había sido impecable. Porque lo de ayer, dejando este lamentable hecho, había sido sin precedentes.

Ayer, mi principal temor cuando caminaba hacia la Moneda, era que Carabineros irrumpiera con el carro lanza agua y sus lacrimógenas. De hecho, cada vez que la turba se detenía, tendía a pensar que hasta ahí no más íbamos a llegar, pero no, Carabineros se comportó y nos dejó llegar hasta el palacio de gobierno. Después, una vez que llegamos todos, algunas personas de agrupaciones ecologistas dieron discursos que sólo algunos escucharon, otros prendieron velas y miles de personas movían sus banderas y sacaban fotos del encuentro. Luego, comenzó la vuelta hacia Plaza Italia, también en la misma senda pacífica en la que se había desarrollado toda la marcha. Una vez en el punto de encuentro, los discursos siguieron, lo que dio paso a los aplausos. Y hoy por la mañana, lamentablemente, supe lo que había pasado al final de la manifestación.

Pese a esto, creo que no se puede generalizar -para ambos lados- y decir que todos los policías son unos descriteriados ni que todos los ambientalistas son unos vándalos, porque no es así. Lo de ayer fueron casos aislados, personas que no les interesa nada, ni el medio ambiente ni los recursos naturales de su país, personas que sólo buscan generar el caos porque sí. Por lo que por favor, no metamos a todos los que sí nos preocupa el futuro de los recursos naturales de nuestro Chile en el mismo saco.