El regalo de la Granja Libre

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Caminaba por la calle Gough, subiendo una empinada pendiente, cuando giré la vista a la derecha y presencié un paraíso de verde en medio de la ciudad. Habían girasoles, porotos verdes, tomates, alcachofas, lechugas, brócoli, coles, innumerables hortalizas, un laberinto hermoscísimo lleno de flores e incluso arbolitos creciendo. El lugar estaba cercado, por lo que seguí caminando hasta encontrar la entrada. Allí había un cartel que decía: “The Free Farm – Ven a cultivar con nosotros todos los miércoles y sábados”. Era domingo así que esperé con emoción.

Al miércoles siguiente llegué temprano. Ya habían seres ahí realizando distintas actividades; algunos plantaban y cosechaban, otros regaban, personas construían e incluso habían quienes sólo disfrutaban existir en aquel espacio bendito. Me presenté ante un grupo de personas y pregunté quien o quienes organizan este hermoso proyecto. Así conocí al hermano Árbol (Tree). Inmediatamente me invitó a colaborar en la granja y estuve arreglando un soporte para los tomates junto a una hermana.

Llegó el medio día y se invitó a todos los voluntarios a formar un círculo, tomarnos de las manos y compartir quienes éramos. Nos juntamos alrededor de los alimentos y nos presentamos. Se abrieron las ollas y comenzamos a servirnos. Quedé tan impresionado con el regalo que alguien había hecho, de llevar tan exquisita comida vegana y compartirla con todos. Había abundancia y amor. Esto ocurre así cada miércoles y sábado, una entrega ilimitada en pos a la vida.

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Al término de las actividades, Árbol me invitó a visitar El Puesto de la Granja Libre (The Free Farm Stand) que se realizaba todos los domingos. Sin duda acepté la invitación y fui.
Llegué al Parque de Niños Unidos, pequeñito y lleno de bellos seres, y allí estaba el puesto, rebosante de vegetales que estaban siendo regalados a las personas. ¡Hermoso! Una feria gratis. Nunca antes había visto darse tanto amor, una devoción al servicio radical.

La Granja Libre (The Free Farm) es un huerto urbano fundado en enero de 2010 por una constelación de organizaciones sin fines de lucro en San Francisco. Está ubicada en un espacio de 1.400 metros cuadrados, en la esquina de las calles Gough y Eddy, el cual es un terreno que pertenece a la Iglesia Luterana San Paulus. En su primer año han construido la granja, cultivado y regalado más de 1.200 kilogramos de hortalizas orgánicas y frescas, han dado talleres de horticultura y cultivo urbano, y han otorgado recepción a un sin número de comunidades, escuelas y grupos religiosos. Es un proyecto que sólo es posible gracias a los voluntarios, vecinos, amigos, ONGs y un puñado de coordinadores de bajo perfil.

En complemento, El Puesto de la Granja Libre (The Free Farm Stand) que nace en Mayo de 2008, es un proyecto llevado a cabo totalmente por voluntarios, el cual comparte la abundancia de las granjas y huertas urbanas. Se esfuerzan por llevar a cabo los siguientes objetivos:

• Ayudar a que las hortalizas orgánicas (nutritivas y frescas) que fueron cultivadas localmente sean de acceso a todos, especialmente a aquellas familias e individuos de bajos recursos.
• Motivar a las personas que tienen espacio para cultivar sus propios alimentos y a convertirse en más auto-suficientes.
• Promover buena salud y nutrición.

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Muchos de los que participan en este proyecto cultivan la mayor cantidad posible de alimento en San Francisco y lo distribuyen gratis en el puesto. Esta iniciativa gira entorno a recolectar los excedentes de huertas de vecinos, ferias, huertos comunitarios, árboles frutales tanto públicos como privados, y crear un espacio donde esta gratificación pueda ser compartida con todos. También trabajan con Hortalizas para la Gente (Produce to the People) quienes cosechan fruta orgánica de árboles en patios privados y espacios públicos y los donan a la causa.

El puesto también funciona como un centro de huertos comunitarios donde se hacen almácigos y se comparten consejos de horticultura libremente.

Hasta ahora se han regalado 6.000 kilogramos de alimentos en aquel puestecito.

Es de esperar que este tipo de iniciativa sirva como ejemplo en nuestra gran comunidad que llamamos Chile y seres se motiven a dar sin esperar recibir.

Más información en:

www.thefreefarm.org
www.freefarmstand.org