Chile:Próximo lunes se decide el futuro de Hidroaysén

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(cc) nazgulhead

Desde que comenzaron las gestiones para construir represas en la Patagonia chilena, decenas de miles de personas se han manifestado en contra del proyecto, considerando que se destruirá un patrimonio natural importantísimo de la geografía nacional. Aun así, Hidroaysén no ha dejado de avanzar y, pese a las miles de observaciones que ha hecho la autoridad ambiental, el poder de la empresa transnacional ha logrado que el proyecto esté a pasos de aprobarse.

Si para los opositores a la construcción de las represas la aprobación significará la destrucción de ecosistemas y paisajes incomparables a nivel mundial, para el gobierno supondrá un momento complicado en la política nacional. La última encuesta IPSOS reveló que un 61% de los chilenos se opone al proyecto, y en todos los partidos políticos, de gobierno y de oposición, el tema divide las opiniones.

Además, ha habido diversas presiones desde la oposición al proyecto, lo que ha termina con la renuncia de algunos funcionarios públicos.  Eduardo Lagos, hasta hace poco director regional de Aysén del Servicio de Evaluación Ambiental, renunció a su cargo justificando motivos personales, pero incluso desde La Moneda se cree que lo hizo por presiones de los ambientalistas.

El próximo lunes 9 de mayo, el comité de evaluación ambiental se reunirá en la sede del gobierno regional y se tomará una decisión clave en el avance del proyecto. En la reunión, a la que asistirán 18 autoridades de Aysén y contará con la presencia de la intendenta Pilar Cuevas, se votará la aprobación del tercer y último informe entregado por la empresa, después de corregir las 199 observaciones hechas por la autoridad en noviembre del 2010.

Estas observaciones se suman a las 2698 hechas en 2008 y a las 1114 de enero 2010. Desde Patagonia Sin Represas se han asegurado manifestaciones en rechazo a la aprobación y, después de la marcha nacional que reunió a miles de personas la semana pasada, las acciones de los ambientalistas se han transformado en un verdadero dolor de cabeza para el gobierno de la derecha.