Japón: Por lo menos un año permanecerá evacuada la zona alrededor de Fukushima

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(cc) M1K3Y

Fue hace ya un mes y una semana que publicamos en Veoverde las primeras imágenes e informaciones del terremoto en Japón. Este movimiento, sumado al tsunami que lo siguió, dejaron más de 15 mil muertos y una cifra similar de desaparecidos, pero sin duda su más grave consecuencia fue el accidente en la central nuclear de Fukushima-Daiichi, a 250 kilómetros al norte de Tokio.

Después de un mes de problemas con los reactores de la central, el 11 de abril el nivel de gravedad del accidente se elevó a 7, “accidente grave”, al mismo nivel que el de la central de Chernóbil en el ’89. Aunque los japoneses han puesto todo su empeño en detener el peligro, la empresa responsable de la planta, TEPCO, hizo pública su calendarización del accidente, donde se prevén hasta nueve meses de trabajos.

El principal problema de los reactores es que después del terremoto dejó de llevarles energía eléctrica, indispensable para el funcionamiento de sus sistemas de refrigeración. Así que para refrigerar, la empresa llevó agua de mar, pero después esta se les escapó y más de 11mil litros de aguas radioactivas cayeron al océano.

Para que la central deje de ser un peligro para los japoneses, los técnicos deben lograr la “parada fría” de los reactores, lo que significa que se elimina todo el peligro de fusión. Este proceso demorará entre 3 y 6 meses, pero antes se reducirán al mínimo los vertidos radiactivos, etapa que tardará entre 1 y 3 meses. O sea que pueden demorarte mínimo 4 meses, y máximo 9, pero muchos japoneses, incluyendo a la televisora estatal NHK, estiman al menos un año.

El gobierno japonés ha declarado que una vez que se solucionen los problemas en la central, los habitantes de la zona evacuada, que suman a más de 200mil personas, podrán volver a sus hogares. TEPCO, por su parte, dijo que eso está por verse, ya que durante los meses de emisiones radioactivas, los vientos dominantes han llevado la contaminación con más fuerza a ciertos poblados, que no podrán ser habitables.

Aunque en la capital japonesa se mantiene la calma, los trabajadores asisten a sus puestos de trabajo y los niños a las escuelas, en la radio y televisión se mantiene una alerta permanente. Los niños no salen a los patios de sus casas, los agricultores no pueden vender sus productos, y más de 200mil desplazados tienen que arreglárselas en ciudades ajenas.

Esperemos que dentro de un año la situación no sea la misma.