Avispón chino devora abejas en España

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¿Qué haría usted si se le aparece un mono de 7 metros y se lo come a mordiscos? Eso le está pasando a las abejas en el norte de España, pero en vez de mono es un avispón. La “Vespa velutina nigritorax”, conocida por el hombre común como avispón o avispa asiática, entró a Europa por el puerto de Burdeos hace unos cinco años, cuando vino desde China camuflada en un cargamento de kakis.

Rápidamente avanzó por el sur francés, asesinando abejas a diestra y siniestra, inutilizando los cultivos y arrasando las comenas. En cosa de unos pocos años se instaló en todo el sur de Francia con sus 3 o más centímetros de largo, sus reinas de hasta 6 cms, y su capacidad de devorar 1000 abejas en cada hora. Imagínese lo que unas 100 avispas pueden hacer en una colmena.

Finalmente atravesó la frontera y entró a España por el País Vasco, donde se están encontrando los principales núcleos de actividad. Próximamente se espera que avance a la Comunitat Valenciana, pues la avispa tiene una gran capacidad de adaptación a climas meditarráneos, y porque los apicultores valencianos acostumbran recorrer las provincias año a año buscando el mejor lugar para el cultivo, propiciando la expansión de este insecto, que construye nidos de hasta medio metro de diámetro sobre los árboles.

La aparición de este avispón le trae dos problemas a España. Por un lado el avispón mata a las abejas en sus colmenares, deteniendo la producción de miel y de productos derivados. En España la producción ya ha bajado por lo menos un 30%, sucumbiendo ante las prácticas de la agricultura industrial y sus pesticidas. Así, la llegada del avispón podría ser fatal.

Pero por otro lado, las abejas en España cumplen una función polinizadora más global, es decir, realizan el proceso de la polinización de forma gratuita y desinteresada. Estudios europeos cifran el trabajo que hacen las abejas en 153 mil millones de euros, en un entorno donde hasta un 70% de los cultivos depende de la acción de las abejas. La desaparición de las abejas traería consecuencias no sólo en la industria apícola, sino en también en la producción de frutas y verduras.

Con todo, aseguran los especialistas, lo mejor sería cultivar abejas en las ciudades, donde las condiciones son más seguras y las colmenas más productivas.

Si usted tiene abejas, sabe francés, y tiene que luchar contra el avispón, en wikipedia hay una pequeña lista de medios de control.