Huevos orgánicos: ¿Una verdad incómoda?

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Vía The Cornucopia Institute

No digo que todos las granjas que produzcan huevos orgánicos sean así (y de verdad espero que no lo sean), pero revisando el sitio Treehugger me encontré con esta foto que me impactó muchísimo y un titular que decía algo así como “los huevos orgánicos no siempre vienen de gallinas felices” . Y en la foto se puede ver claramente que esas gallinas no están para nada muy felices.

Una de las cualidades de los productos orgánicos es justamente que crecen en condiciones favorables, sin contacto con pesticidas y en entornos amigables con el medio ambiente. Panorama muy distinto al de esta granja de huevos orgánicos en Southwest Wisconsin donde miles de gallinas viven hacinadas sin ver la luz del día.

Claramente sería increíble que todos los productos que consumiéramos fueran orgánicos, pero si para eso, o para que puedan llegar a más personas, se debe llevar a cabo un proceso de industrialización para generar más y más huevos orgánicos para maximizar las utilidades, de verdad prefiero comerme uno que no sea orgánico. Porque esas gallinas están sufriendo. Y mucho.

¿Y los “certificadores orgánicos” revisan las granjas antes de darles ese codiciado sello? Parece que no, porque los métodos usados por ésta atentan gravemente contra la calidad de vida del animal y violan todos los principios de los alimentos orgánicos.

Y tú, ¿te comerías un huevo orgánico de esa granja?