(110) Los transgénicos detrás de la cortina

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(cc) argonutter

Los cultivos transgénicos ya abarcan el 95% de la superficie mundial. Esta situación supone que gran parte de los alimentos que llevamos a nuestra mesa se encuentren genéticamente contaminados. Nuestra falta de conocimiento acerca de esta situación se debe a que las empresas no etiquetan sus productos y no existen políticas ni programas estatales que apunten hacia la información de la población.

Pese a que en nuestro país no se cultivan OMGs para el consumo humano, se desconoce el hecho que para el 2008 la superficie de cultivos transgénicos alcanzó las 30.000 hectáreas. Estos cultivos, en su mayoría maíz, soya y canola, se utilizan para pruebas de campo y multiplicación de semillas para su exportación. Consecuencias como la contaminación a parientes silvestres mediante la polinización, insanidad de nuestros cultivos para exportación y otros impactos medioambientales no están regularizados por una ley de bioseguridad.

Como dato a nuestro consumo diario, en Chile se importan desde Argentina y EE.UU., alimentos que son elaborados con ingredientes transgénicos derivados del maíz y la soya como porotos de soya, aceite de soya, leche de soya, carne o lecitina de soya, aceite de maíz, aceite vegetal, galletas, corn flakes, hamburguesas, vienesas, etc. SERNAC también publicó un listado de alimentos que contienen soya transgénica el cuál presentamos a continuación.