Tela de bambú

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El bambú es una planta típica de Asia que puede tener hasta 30 metros de altura. Su gracias son los múltiples beneficios que tiene: se come, se usa para hacer cestas y para construir chozas y casas (el techo de la terminal T4 de Barajas, Madrid, está cubierto con bambú) además es uno de los materiales más resistentes del mundo. Genera 30% más de oxígeno que los otros árboles y algunos pueden captar 12 toneladas de CO2 por hectárea. Tarda tres días en descomponerse en una pila orgánica, 14 en un río o lago y 90 en su ambiente natural.

Y no es todo, actualmente es famoso por proveer tela orgánica. Se hace con la pulpa del bambú y se blanquea sin cloro, se saca muy fácilmente y no necesita ningún químico, además necesita menos agua que otras telas para su elaboración.

Con ella se hacen desde calcetines hasta pantalones. Al ser antimicrobiana, se usa para fabricar telas de uso diario como las sábanas. Es muy suave, más que el algodón, aunque generalmente le agrega 30% de algodón a las prendas.

La fibra de bambú no es irritante, por lo tanto provoca menos alergias. Regula la temperatura: es cálida en invierno y fresca en verano. Además es cuatro veces más absorbente (de humedad y sudor) que el algodón, gracias a sus micro agujeros. Eso la hace una tela respirable: no se pega con el ejercicio ni el exceso de calor.  Y lo mejor es que es un excelente protector contra los rayos UV.