Alejandro Florenzano: conciencia ambiental

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Alejandro haciendo análisis de agua en Géisers del Tatio

En la sección VV Pregunta de esta semana elegimos a Alejandro Florenzano, un ingeniero civil ambiental de 27 años, magíster en Ciencias de la Ingeniería y que está armando una consultora en las áreas de eficiencia energética y sustentabilidad, además planifica un proyecto de turismo sustentable.

VV: ¿Por qué te interesa el medio ambiente?

AF: Desde chico he tenido una fascinación por los seres vivos, en su impresionante diversidad. Al crecer me fui dando cuenta de cómo nuestras actividades están poniendo en riesgo la supervivencia de muchas de estas especies. Ahora tengo claro que si no realizamos un esfuerzo gigantesco para convivir armónicamente con nuestro entorno, nuestros nietos vivirán en un planeta mucho menos bello, inspirador y seguro que el que hemos tenido hasta ahora. Es un desafío muy difícil y, por lo tanto, muy emocionante.

VV: ¿Por qué quisiste estudiar ingeniería civil ambiental?

AF: En el plan común me di cuenta que si elegía la mención Ambiental, podría recibir importantes herramientas para hacer algo muy valioso, como es preservar el medio ambiente. Además, tendría la oportunidad de trabajar mucho en terreno, en distintos proyectos y entornos. Fue una decisión muy fácil.

VV: ¿De qué manera aportas?

AF: Mi principal aporte es el estudiar e investigar en profundidad algunos temas ambientales, para luego persuadir y ayudar a quien pueda a realizar actividades menos dañinas (ojalá hasta regenerativas). Aprovechando la oportunidad para recomendarles un par de libros: Natural Capitalism: Creating the next industrial revolution y Cradle to Cradle: Remaking the way we make things.

VV: ¿Crees que se puede hacer conciencia ambiental con las campañas de ahora? (las públicas, como 10:10 o la lista de 10 animales próximos a extinguirse de la WWF, o las más ocultas como Vancouver 2010).

AF: Sí. Me parece que esas campañas, junto a muchas otras, son fundamentales para crear conciencia en la gente y empujarnos, paso a paso, hacia un pisar más ligero sobre la Tierra.

VV: ¿Estás participando de algún proyecto en este momento?

AF: Estoy implementando un huerto en Melipilla, con la ayuda de algunos amigos. La idea es aprender a cultivar nuestros propios alimentos y rescatar la sabiduría de los habitantes de la zona en técnicas agrícolas tradicionales, muchas de las cuales se están perdiendo debido a los monocultivos agroindustriales.

VV: ¿Qué ONG destacas?

AF: Instituto Chileno de Permacultura, Vigilante Costero Maule-Itata, el Consejo de Defensa de la Patagonia y OLCA.

VV: ¿Cuál es tu gracia ambientalista?

Reciclo todo lo que puedo, tengo una compostera y una lombricultura para aprovechar los desechos orgánicos de mi casa para hacer abono para el jardín.

VV: ¿Cuál es tu pecado ambientalista?

AF: Mi gran “pecado” es el transporte. En general me muevo en auto por Santiago. Además soy muy aficionado a viajar, tanto por tierra como por aire. Pero cada vez estoy más consciente del impacto de moverse por estos medios, así que ahora lo pienso dos veces antes de subirme al auto o de planificar un viaje.