Comercio justo o fair trade

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Cosecha de café en Nicaragua

Si tomas café de grano o si te comes un chocolate, ¿Te preguntas de dónde vienen? Sabemos que estos productos no crecen en tierra chilena, que el café es un grano y que el chocolate es una semilla de cacao, entonces ¿Cómo llegan a nosotros? ¿Cuál es el proceso?

Igual que las uvas en las viñas, estos productos se colectan a mano. Y luego de trabajar empacando kiwis he comenzado a preguntarme cuántos trabajadores hay detrás de los productos que consumo y en qué tipo de condiciones están trabajando.

El Comercio Justo o Fair Trade surge como una forma de responder estas preguntas y hacer el proceso transparente para el consumidor. Incluye un esfuerzo por proporcionar ambientes de trabajo sanos y respetuosos y valorar los productos locales. El concepto nace y comienza a asentarse como marca en los años 60 como una uniciativa “hacia el desarrollo integral, con sustentabilidad económica, social y ambiental, respetando la idiosincrasia de los pueblos, sus culturas, sus tradiciones y los derechos humanos básicos.”

Como muchos conceptos en el mundo empresarial, el comercio justo parece una idea obvia que debiera darse por sentado. La realidad es que esta idea sólo funciona gracias a personas que creen en ella y le dedican tiempo desde una motivación individual y humana, más que económica o basada en capital.

Voluntarios en países en desarrollo trabajan con las comunidades locales fomentando el diálogo, la transparencia y el respeto. De esta manera quienes trabajan recogiendo los granos de café por ejemplo, no se establecen como un número más dentro de un engranaje, sino como individuos que conocen sobre su producto local y le dan valor al trabajarlo.

En gran parte de los países desarrollados existen tiendas que venden productos certificados de Comercio Justo. En Nueva Zelanda por ejemplo, se comercializan artesanías latinoamericanas y africanas junto a chocolate “libre de esclavitud”. Si uno compra un café generado por Comercio Justo, vendrá en una taza biodegradable con la historia del pequeño empresario colombiano que lo produce.

Como muchos comercios sustentables, el Comercio Justo se vuelve una moda también. Personalmente estoy totalmente a favor de estas modas y me gusta saber que otro comercio basado en respeto sí es posible.