Santiago Rojas: universidad sustentable

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Foto: Natalia Pizarro

Santiago Rojas va en quinto años de Agronomía e Ingeniería Forestal en la Universidad Católica de Chile, pero el primer semestre de 2010 congeló para dedicarse a temas ambientales dentro de su universidad. “Es probable que el segundo (semestre) también lo deje suspendido”, dice Santiago.

Desde pequeño siempre le gustó la naturaleza, pero era más un discurso que acciones concretas. Cuando entró a la universidad se dio cuenta que debía hacer un cambio. Comenzó apoyando la implementación de ReciclaUC en su facultad, como funcionaba, quiso hacer algo más y se metió a la FEUC de la mano del NAU (Nueva Acción Universitaria) para que el tema lo tomaran más en cuenta las autoridades de la universidad y se abrieran otras puertas.

Junto a un equipo formaron la vocalía de sustentabilidad, además de la oficina se sustentabilidad que involucra a todos los grupos verdes de la UC con apoyo de la FEUC. La vocalía pretende llevar el tema del medio ambiente a todos los eventos (fiestas, exposiciones, etc.) que se realicen en la universidad.

Santiago está también muy presente en la CEUC (Consejo Ecológico UC), fue coordinador general y trabajó con Francisco Urquiza. Hizo asesorías en Biohuerto UC y estuvo viviendo un mes y medio en Colombia en dos Eco Aldeas: Atlantida, cerca de Popayán y Pachamama. En esos lugares sólo le exigían cuatro horas diarias de trabajo con la tierra. “Se trabajaba con los campesinos del lugar”, dice Santiago. Algo similar hizo el verano pasado en la huerta de Matucana 100, “este año no puedo participar por los proyectos con la FEUC, pero me gustaría”, dice.

Su objetivo para este año es que la FEUC y la CEUC se unan para hacer una campaña de conciencia ambiental. Además generar un fondo verde donde sólo puedan competir propuestas ecológicas que ayuden a los campus de la UC a ser más sustentables. La federación de estudiantes nunca tuvo vocalía de sustentabilidad, ni se pronunciaba en temas verdes, hasta que llegó Santiago y el equipo de trabajo que lo
rodea.

Su gracia ambientalista es que hace compost con lombrices en su departamento, “y amo mi bici”, dice. Se traslada en bicicleta o skate. Su pecado verde es que compra el almuerzo en un lugar donde usan mucho embalaje que después se pierde y utiliza bolsas de plástico. “Estoy pensando llevar siempre el mismo envase al local y que ellos sólo lo rellenen, así contribuyo un poco”, dice Santiago.