Gordon Matta-Clark y su muro de basura

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El Museo Nacional de Bellas Artes presentó hasta el 24 de enero la exposición Deshacer el Espacio, del artista norteamericano Gordon Matta-Clark. Este arquitecto de profesión, veía a los edificios como esculturas de hormigón poco ortodoxas y por eso, motosierra en mano, realizó sin permiso cortes y tajos enormes en casas y edificios de Nueva York y París próximos a ser demolidos. Incluso cortó un agujero en el techo de una pieza del propio MNBA, que hoy constituye el único recinto en pie intervenido por el artista.

Cada construcción representaba para Gordon una crítica a la funcionalidad de edificios que pasaban por alto la calidad de vida ofrecida y la oportunidad de redescubrir lugares ocultos. Replanteaba esa nueva espacialidad a través de la exposición de fotografías, foto-collages, dibujos y películas que realizó mientras trabajaba en sus obras. Siempre preocupado por la degradación del paisaje urbano, trabajó con el concepto de reciclaje cuando aún no era del todo conocido, menos en el arte. Así, en 1971 creó el Muro de Basura: una pared sólida de desperdicios reciclados de la ciudad que, más allá de constituir una obra de arte en sí, buscaba dar una solución real a los problemas de vivienda de los indigentes.

La construcción del muro consistía simplemente en recolectar basura (electrodomésticos inservibles, adornos, utensilios viejos, etc.) y luego unir todos los desechos mediante capas de yeso. Además, ideó una forma de fabricar ladrillos en una cocinilla de propano mediante la fundición de botellas. Gordón trató de divulgar esta técnica y discutir nuevas soluciones habitacionales para indigentes, sin embargo, pese a que intentó la misma actividad en cuatro lugares más, no logró captar mayor atención de ellos.

En Santiago, dirigidos por Jane Crawford, la viuda de Matta-Clark, se construyó un muro con desechos donados por transeúntes anónimos – habían tostadores, casettes, muñecas, botellas de tequila, un control remoto, un calefón, hervidores- que fue expuesto en el hall del MNBA. Después de su muerte en 1978, Crawford ha sido la responsable del patrimonio artístico de Gordon y por eso ha repetido la experiencia una y otra vez. Su aporte en la historia del arte fue trascendental en la década del ’70 y lo sigue siendo, aunque ni sus amigos ni su propio papá – el fallecido Roberto Matta – supieran entenderlo mientras vivió.

Construcción del Muro de basura y galería de fotos: