Oficinas virtuales: conservan papel y ahorran

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Las grandes empresas y organizaciones son entes clave cuando imaginamos un futuro donde el reciclaje y el ahorro en distintos tipos de consumo sean actividades cotidianas y naturales. No importa si la motivación para impulsar este cambio viene de cálculos económicos, de eficiencia o de cuestiones morales, todas estas razones son válidas y llevan hacia una actitud más sustentable.

Las “oficinas sin papel” se están transformando en un concepto cada vez más común en el mundo empresarial. Bancos, entidades de gobierno y otras grandes industrias se han dado cuenta del ahorro en tiempo y recursos que existe en mantener un ambiente de trabajo donde se utiliza el papel de la manera mas eficiente posible.

Las ventajas son: ahorro de dinero, empuje a la productividad, mejor utilización de espacio (no hay oficinas llenas de cajas con documentos) y mejor socialización y colaboración sobre documentos en espacios digitales.

Aproximadamente el 42% de la madera tratada industrialmente en el mundo va dirigida a la producción de papel. Esta industria es una de las que más afecta la deforestación en nuestro planeta (pese a que existe la reforestación, los bosques destinados a producción no alcanzan los niveles de biodiversidad de los bosques nativos). El proceso de blanqueo utilizado tradicionalmente en la pulpa de celulosa resulta en altos niveles de aguas residuales. Las plantas modernas ya han desarrollado ciclos cerrados y tratamiento de aguas para evitar la contaminación.

Como consumidores individuales podemos decidir reciclar papel, evitar productos con embalajes excesivos, usar los dos lados y recordar que mientras más sofisticado se vea el papel mayor será su impacto ambiental.
Las empresas y organizaciones cargan con una mayor responsabilidad y una mayor oportunidad ya que las posibilidades de ahorro y eficiencia aumentan en proporción a su volumen. Como dicen en inglés, why not go paperless o, por qué no trabajar sin papel.