Carta desde Europa (Parte I)

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Lo que sigue son extractos de una carta en la cual he querido compartir reflexiones con los lectores de Veo Verde:

“…Como todos nuestros seres queridos saben, uno de nuestros amores por largos años han sido las energías renovables y la energía solar. Hasta hace unos 5 a 8 años atrás el tema parecía bastante quijotesco para la mayor parte de las personas.

Sin embargo el contexto ha ido cambiando en forma rápida por dos factores: En primer lugar, cada vez es más evidente que se está produciendo un calentamiento global y cambio climático. De hecho el último informe del IPCC (International Panel on Climate Change del UNEP [United Nations Environmental Programme]) le asigna más de un 90% de probabilidad a que los cambios observados sean causados por el hombre.

Este hecho lleva a la necesidad de repensar en forma completa el sistema energético a nivel mundial. En castellano esto significa que es imposible seguir con el esquema de “business as usual”. El ecosistema no lo permite.
Por otro lado, para la gente que sabe del tema, es también muy evidente que los combustibles fósiles, en particular petróleo, están dando síntomas alarmantes de escasez y sobreexplotación. También el gas natural va rápidamente en la misma dirección. Como el sistema de combustibles fósiles (excluyo el carbón) está muy desigualmente repartido y más del 65% de las reservas están en Medio Oriente, los precios no reflejan una situación de mercado real, sino están sujetos a vaivenes políticos.

Así es esperable que prosiga el modelo ya observado en el sentido de que los precios tienden a subir en forma descontrolada, seguidos después de una caida suave (o aparente) después de la cual viene otro período de inestabilidad política con otra alza de precios. Los precios reflejan mucho más situaciones políticas que situaciones de mercado. Pero hay un trasfondo que muestra que las nuevas producciones de petróleo o gas son cada vez más escasas, pequeñas y tienen mayores costos de producción.

La única excepción es el carbón. Hay amplias reservas del mismo, pero la utilización masiva está “verbotten” por el tema del aumento del CO2 en la atmósfera, salvo que uno utilice tecnologías que capturen el CO2 y lo fijen. Las mismas se están comenzando a desarrollar.

Para el común de los mortales también aparece muy atractiva la energía nuclear, pero no saben que la única tecnología nuclear probada es la fisión nuclear. Si uno uno quiere usar el uranio en reactores de fisión, las reservas de uranio del planeta son bastante más escasas (energy wise) que las de petróleo (menos de la cuarta parte). Hay dos alternativas adicionales: utilizar breeder reactors y la fusión nuclear.

En el primer caso no se han fabricado reactores breeder que sean estables y seguros. El único reactor comercial que existió fue en Francia (el Super Phénix) que fue un tremendo fracaso. El breeder opera de la siguiente forma: un núcleo “convencional” se hace operar muy cerca de condiciones críticas, generando gran cantidad de neutrones. Este núcleo se rodea de material “fértil” (Uranio 238, no fisible). El bombardeo de neutrones transmuta parte del Uranio 238 en Plutonio, el cual es fisible y sirve de nuevo combustible.

Los problemas del sistema son no menores. Desde radiactividad y contaminación de materiales hasta el hecho de que es mucho más facil hacer una bomba nuclear o simplemente un “dirty bomb” con Plutonio en vez de Uranio (el Plutonio es altamente tóxico, así que repartirlo por el aire es sumamente peligroso). De hecho la bomba que detonó Korea del Norte hace poco tiempo era de Plutonio que ellos habían “fabricado” en un reactor experimental.

Así que aunque se pudieran resolver los problemas técnicos de los reactores tipo breeder, quedan todos los problemas políticos. Francamente la perspectiva de un planeta lleno de reactores tipo breeder en el cual sería casi imposible el control del producto y de manera muy simple se podría desviar material radiactivo hacia aplicaciones non sanctas, es más propio de un escenario tipo Mad Max que el de un plantea decente.

Y todo eso para poder tener una reserva energética en el Uranio similar a la que hoy existe con el petróleo. Así que no creo valga la pena. Luego está  la fusión nuclear. En términos sencillos es hacer en la tierra lo que ocurre en el núcleo del Sol. Sin duda es el Santo Grial de los Físicos e Ingenieros Nucleares. Pero desde que yo tengo 9 años, le está faltando 5 años más de desarrollo a esa tecnología (justo un ciclo de financiamiento). Y seguramente le seguirá faltando 5 años en varias décadas más.

Así que este zapato chino de desarrollo tiene (de verdad) muy pocos escenarios de salida. Y estos son:

a) Volver a un esquema de desarrollo preindustrial: barcos a vela, coches a caballo, agricultura muy primitiva. Sin duda un escenario bucólico, pero creo dificil que el planeta podría sustendar más de unos 1.500 a 2.000 millones de habitantes con este escenario. ¿Y de donde vamos a obtener unos 4.000 millones de voluntarios para la eutanasia?

b) Seguir con el esquema de “business as usual”: Aquí el sistema (“Gaia”) se tenderá a autoregular por la vía de derretimiento de los polos y Groenlandia, grandes desastres ecológicos y un colapso estilo“Mad Max”“Waterworld”. Igual al final de este esquema viene una fuerte caida poblacional (si es que sobrevive el “homo sapiens” después de que decenas de tiranuelos puedan fabricar bombas de Plutonio) y un planeta mucho más pobre e invivible.

c) Hacer una muy fuerte apuesta a la eficiencia y ahorro más las energías renovables. Además atacar el tema del aumento de CO2 de manera tan decidida como se hizo con la capa de Ozono. Este es elúnico escenario que podría conducir a una situación más aceptable para todo el mundo”.

***En el curso EVER-2007 con la cocina solar “Papillon”, Klemens Schwarzer de Jülich.