El green porno de Isabella Rossellini

Isabella Rossellini es la creadora de la serie Green Porno (porno verde), que ya cumple su tercera temporada en el Sundance Channel, el sitio web de uno de los Festivales de cine independiente más importantes del mundo. La serie, de una estética tan lúdica como rudimentaria, muestra los hábitos reproductivos de insectos como la mantis, la libélula y la abeja reina, o de animales marinos como el calamar y la anchoa .

Arriba pueden ver la cópula de las lombrices (lamentablemente en inglés) y después del salto otras “rarezas” del sexo animal

Links:
Green porno by Isabella Rosellini (sundancechannel.com)
El sexo animal triunfa en Internet (lavanguardia.es)

Entre los animales que realizan más cópulas por minuto está el ratón jerbillo, un titán, cuya próstata ayuda a fabricar rápidamente espermatozoides. Llega a las 225 en una hora cuando tiene hembras dispuestas. El hámster común, a unas 65. El rinoceronte, en cambio, prefiere una sola cópula. Eso sí, que dura una hora y media.

El tamaño del pene del percebe supera siete veces a su masa corporal. Es como si en los humanos una persona que midiera metro ochenta dispusiera de un miembro de 68,4 metros. La explicación es sencilla: al no disponer de movilidad tiene que estirarse para llegar a la meta. El molusco nautilus es más extraño: dispone de un pene móvil (una bolsa seminal) que es lanzada como un mísil en busca de la hembra.

Las pautas homosexuales rigen en la vida animal, especialmente entre los machos. Desde cisnes negros y otras aves, que incluso crían a su descendencia entre machos, a delfines y pingüinos. Diversas especies de mosca no distinguen entre machos y hembras pues no están capacitadas biológicamente para hacerlo. Los chimpancés, llegan a hacer cola para copular con una misma hembra. Las ranas llegan a acoplarse en tríos en mitad del éxtasis. Los bonobos (especie similar al chimpancé) han desarrollado su instinto sexual como forma de mediación de conflictos. Sus hembras tienen un celo perenne como los humanos, y un prominente clítoris. Cuando la testosterona abunda, las hembras actúan.