Altiplano invita al verde

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Por nuestro trabajo en el tema de difusión verde, nos están contactando diversos sectores que buscan avanzar hacia un mejor manejo de recursos, una mayor sustentabilidad y una imagen más verde y actual a partir de la cual ser reconocidos. Si ellos nos buscan es por la calidad de nuestros lectores, la crítica fundamentada y el apoyo mutuo que implica ser una comunidad virtual. Una de estas invitaciones llegó del Hotel Alto Atacama, como lo anunciábamos en un artículo reciente. El equipo del hotel quiere compartir con nosotros temas como el tratamiento de aguas, las excursiones bajo el principio de NDR (No Dejes Rastro) y el paisajismo seco. Entonces, durante los próximos diez días tendrán un continuo de información sobre temas del Altiplano y la región de Atacama en particular. Visitaremos otros hoteles y  proyectos mientras estemos en el Norte, para ver como manejan su crecimiento verde.

A modo de introducción, la región de Atacama es la III Región de Chile y tiene uno de los desiertos más extensos y áridos del mundo. Con fenómenos naturales insólitos, como el desierto florido, donde la arena explota en colores, de las semillas activadas por unas gotas de lluvia cada tanto. La zona más visitada cada año por turistas del mundo es SPA (San Pedro de Atacama), con un aumento anual de casi 14% de gente. Esto podría llegar a ser un desastre ecológico y en alguna medida, los atacameños están buscando soluciones. En lo positivo, los mismos hoteles se han unido en varias ocasiones para acciones como limpiar quebradas y alrededores.

No hay otra opción realmente, pues el lugar crece, los terrenos se venden, el agua es un tesoro y las terrazas de cultivo están abandonadas en pos del buen pago que da la industria minera. El pueblo de San Pedro está a poco más de 24 horas por tierra desde la ciudad de Santiago y a una hora y media en avión hasta Calama. La carretera hoy está pavimentada y es un recorrido fácil para cualquier vehículo. Al llegar a San Pedro hay muchas opciones de alojamiento: camping, hostales y hoteles de lujo. Y así mismo muchos paseos, excursiones y lugares por conocer.

Es evidente desde el primer momento que este es un ecosistema frágil, por ser paisaje de arena y por la falta de agua, en principio. En estos momentos es aún más frágil por la cantidad de viajeros que la cruzan y en particular la basura que se genera. De momento no hay centros de acopio y reciclaje, pero hay intenciones. De quién depende? Es la pregunta que más se oye. La combinación de esfuerzos entre los nuevos y entusiastas habitantes de este pueblo y los conocimientos que traen los lugareños por tiempo e historia, dará la nota que afirme los cambios.