Probamos un tratamiento que promete limpiar tu rostro a profundidad y esto fue lo que pasó

Ignacia Allamand puso a prueba al 'Deep Cleaning'

Vivir en Ciudad de Mexico – o en cualquier otra metrópolis con alto indice de contaminación – es un agresión constante hacia nuestra piel. Aunque no se note a simple vista, salir a la calle ya es razón suficiente para limpiar nuestro rostro, aunque no uses maquillaje. Intenta pasar un pétalo de algodón con agua micelar en tu cara aparentemente limpia, y sabrás de lo que estoy hablando.

También es fundamental el uso diario de factor solar – aunque esté nublado – y tomar mucha agua. No hay producto ni método mas eficiente para el cuidado de nuestra piel que la combinación de estos 2 elementos.

Un tratamiento facial de limpieza profunda suena a placer y relajo, pero quienes ya lo hemos vivido sabemos que en cada tratamiento de este tipo hay un momento donde el profesional se encarga de retirar las impurezas de la piel y eso… duele. Mas aun si es tu primera vez o si no eres demasiado aplicada con la higiene de tu rostro.

Ignacia Allamand

Deep Cleaning es un tratamiento relajante en siete etapas que promete dejar tu rostro limpio, libre de impurezas y células muertas, y lo mas importante, sin dolor. Por lo mismo, apenas supe de su existencia, partí a Pielclinic en WTC a probarlo. El truco es que todo se hace con una maquina que succiona y al mismo tiempo va aplicando los distintos productos dependiendo de las necesidades de cada persona. El tratamiento combina terapias de limpieza, revitalización y suma la aplicación de  antioxidantes entre otros muchos beneficios. La intensidad de la maquina se regula según la resistencia del paciente, lo que evita esos minutos de batalla entre tus poros y las manos del terapeuta.

La primera etapa consiste en una limpieza y exfoliación para eliminar las células muertas mas superficiales, seguido de un peeling muy suave que ablanda la piel y la suciedad para proceder a la extracción. Como mi piel es muy sensible, utilizaron productos suaves para reducir la irritación.

La tercera etapa, es la extracción misma de estas impurezas, y sería una mentira decir que no duele absolutamente nada, pero sin duda es mucho menos agresivo que un facial tradicional, y como el paso siguiente consiste en una hidratación con antioxidantes, el mal momento pasa rápido. La quinta etapa es la aplicación de una luz azul que se siente agradable, y puedes aprovechar esos minutos para descansar y olvidarte del mundo. Para terminar, se aplican proteínas que dejan la piel muy suave y luminosa y por supuesto, factor solar. El tratamiento completo dura alrededor de una hora.

Cualquier tratamiento de limpieza profunda esta pensado como una constante y dependiendo de su intensidad y tu propia necesidad se va a recomendar repetir dentro de un mes, seis semanas, etc. Y aunque los resultados no siempre se aprecian de inmediato por la inflamación, el Deep Cleaning se nota dese el primer día. La piel queda, brillante, muy suave y sobretodo limpia. Creo que es una muy buena manera de tomar consciencia y usarlo como puntapié inicial para adoptar una buena rutina y aunque no esté contraindicado, no recomiendo usar maquillaje inmediatamente después.

Mi piel quedó bastante roja y sensible por unas horas, así que tampoco elegiría realizarlo previo a una cita o algún compromiso importante; Ideal hacerlo a ultima hora del día, y partir a la cama a descansar. Todos los servicios son previa cita, y si mencionas esta nota, obtendrás un 20% de descuento en tu primera sesión de Deep Cleaning, y un check up digital de rostro gratis.

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