Cuida tu ojos, pelo y piel con ingredientes que tienes en tu cocina

Hay docenas de recetas naturales, desde exfoliantes hasta tratamientos detox. ¿Lo mejor? Sus ingredientes los encuentras en tu cocina, y además son simples de hacer.

PELO

Brillo total. No es ningún secreto que los aceites naturales se absorben más fácilmente en la piel y el pelo, dejando menos residuo grasiento que obstruya los poros. Usa aceite de oliva o de coco como crema hidratante para darle un brillo saludable.

Pelo limpio. El bicarbonato de sodio es ideal para eliminar la suciedad y los desechos del cabello sin deshacerse de los aceites esenciales.

Recupera el brillo. Si sientes que tu pelo está debilitado y que perdió su brillo natural, machaca unas hojas de curry con un poco de aceite de coco. Las cantidades dependerán del largo de tu cabello. Aplícalo por lo menos una vez a la semana.

Hidratación profunda. La mayonesa casera cumple una excelente función como acondicionador profundo. Se aconseja para cualquier tipo de pelo.

Mascarilla casera. Los huevos y la miel funcionan de maravilla como máscara capilar y acondicionador. Un enjuague de miel y agua caliente puede dejar el pelo brillante, y la proteína del huevo es excelente para endurecer el cabello lacio.

OJOS

Infusión de manzanilla. Prepara un té de manzanilla, remoja unos algodones en la infusión y aplícalos ya fríos sobre los ojos cerrados. Trata de dejarlos toda la noche.

Aceite de almendras. Todas las noches antes de acostarte aplícate aceite de ricino o de almendras dulces en las ojeras. Verás la diferencia en dos semanas.

Pepino. Está constituido en un 90% de agua, y si lo pones en el refrigerador estará lo suficientemente frío para reducir cualquier hinchazón.

Rodajas de papa fría. Ponlas encima de los párpados manteniendo los ojos cerrados. Cuando la papa agarre la temperatura cutánea, cámbiala por una rodaja nueva.

Rodajas de manzana verde. Estas sirven para aminorar las ojeras y los círculos oscuros alrededor de los párpados.

EXFOLIACIÓN NATURAL

Café. Agrega un poco de café a una crema limpiadora. Humedece el rostro y aplica con movimientos circulares. Lava con agua tibia y repite una vez por semana.

Granola. Haz una pasta con ½ taza de granola combinada con un poco de agua caliente. Humedece el rostro y pónla en el cutis con movimientos circulares. Enjuaga con agua tibia.

Azúcar y aceite de oliva. Mezcla ¼ de taza de azúcar con 3 cucharadas de aceite de oliva. Masajea circularmente en todo el cuerpo mientras te bañas.

Azúcar y limón. Vierte 2 cucharadas de azúcar en una taza y agrega el jugo de ½ limón. Aplica la mezcla sobre el rostro húmedo recién lavado. Deja actuar por unos 5 minutos y lava con agua tibia.

Leche y avena. Mezcla bien 2 cucharadas de leche en polvo, ½ taza de avena molida y una cucharadita de maicena. Agrega agua poco a poco hasta formar una pasta y deja reposar la mezcla por un minuto. Aplica la pasta en el rostro y el cuello, y enjuaga con abundante agua.

Linaza y miel. Mezcla 1 taza de miel con ½ vaso de agua tibia. Añade 25 gramos de linaza y revuelve hasta tener una pasta. Ponla en el refrigerador por tres horas. Frótate los codos y las rodillas con la mezcla y déjala actuar por tres minutos. Lávate con agua purificada.

Miel y avena. Combina ¼ de taza de avena con 1 cucharadita de miel. Después de lavarte la cara, con la piel todavía húmeda, aplícate la mezcla y déjela actuar por 15 minutos. Enjuaga con agua tibia.

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