Probamos el curioso gel que promete bajar centímetros de abdomen ¿Funciona?

Lo vivimos. Esto fue lo que pasó.

Existen montones de mitos sobre los masajes. Que solo te sacan líquido, que son chantas, que no valen la pena. Y así fui yo, con ese prejuicio, al masaje llevado a cabo por Mass Control, un curioso gel que me promete reducir un máximo de 4 cms por aplicación (y se usa una vez a la semana).

Llego a una salita donde hace mucho calor. Más calor del que hace afuera. La masajista, me pide que me desabroche el pantalón y me mide la cintura, a la altura del ombligo y bajo el ombligo. 72, 76 y 81 centímetros respectivamente. Preparan el Mass Control con agua hervida, y temo por mi seguridad personal.

La mujer que me hace el masaje, Paula, pone más agua caliente en un difusor, y yo sigo temiendo por mi seguridad y por no morir quemada por un difusor con agua caliente. La masajista me calma diciéndome que una vez aplicado baja la temperatura, lo cual no me calma mucho.

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La idea del masaje a través de Mass Control es dilatar los poros y liberar las toxinas con el gel a base de biominerales activados con keratina, es decir, no estaría liberando exceso de agua o algo así como los masajes reductores tradicionales. “Liberar las toxinas es como desinflar un globo. Al eliminar toxinas el cuerpo se vuelve mucho más saludable, además de bajar los centímetros, que es lo que la gente agradece”, dice Isidro Lagos, COO de Mass Control, además, según sus palabras, mejoraría la piel y aumenta el porcentaje de agua de tu cuerpo.

El masaje, si bien se siente caliente, no me está quemando la piel ni nada por el estilo. Es un masaje normal, nada muy extraño si no fuera por el famoso pomo, pero no me imagino haciéndomelo en mi casa. Paula, la masajista, me comenta que muchas veces las mujeres en la casa no se saben masajear bien, para lo cual ellos tienen una solución. “Cuando a la gente no le funciona el producto, los invitamos a venir a las oficinas y que aprendan a hacerse los masajes“, agrega Isidro.

Termina el masaje, se acaba el aire caliente (al fin) y me vuelven a medir. 71, 75 y 78. Bajé un centímetro de dos lados (cintura y ombligo) y 3 del abdomen bajo. Me pregunto si es una broma. Me mido en mi casa y todo parece estar bien, aunque tengo otro problema: no sé si me estoy midiendo de los lugares indicados.

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Mi hoja de vida (?)

Existe gente a la que no le sirven tanto. Por ejemplo, a los insulino dependientes, porque acumulan demasiada grasa en zona abdominal, no acumulan toxinas ahí. Se trabaja a través del poro, que se dilaten y ahí sale la toxina. Otras personas son las que se han realizado cirugías estéticas, pues el poro se deforma, cuesta que salga toxina”, me dice Isidro.

Luego de más de un mes post masaje, debo decir que no sé bien si mantengo las medidas originales (cosa que promete Mass Control por al menos un año), porque no sé medirme bien el abdomen (la última vez que lo intenté me salía 76, 81 y 83 centímetros, lo cual es una locura), pero debo decir que mi ropa efectivamente me entra un poco más suelta desde el masaje. Creo que hacer esto constantemente puede efectivamente liberar toxinas, pero solo hecho de la forma correcta.

Si bien Mass Control podría cambiar la forma en que entendemos los masajes reductores, es esencial educar en cómo se hace efectivamente el masaje, cómo se mide y qué realmente esperar de esto. Información es poder, dicen por ahí.