Cambiar tu look también es una forma de tomar el control de tu vida

Silvia Galván nos comparte la forma en la que las tendencias en cortes, coloración y maquillaje han empoderado a las mujeres

Por Silvia Galván

Mi fascinación como diseñadora de imagen y belleza tiene que ver con un principio de expresión que supera cualquier signo de glamour: nuestro cabello y nuestro rostro son una oportunidad para manifestarnos como mujeres con un pensamiento libre e independiente.

Fueron las mujeres de los años 20 las que impulsaron una nueva forma de vernos. El mundo había cambiado y ellas buscaban independizarse de la moral masculina que les imponía obligaciones, maneras de vivir, de actuar y hasta del qué hacer con su fisonomía, y fue a través de sus deseos que surgieron los profesionales de la belleza.

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El uso del cabello largo en la mujer, las faldas por debajo del tobillo y sus rostros palidecidos formaban parte de una larga lista de imposiciones para sus vidas. Esas y otras prohibiciones fueron la inspiración de los creativos de la moda y la belleza de esos tiempos para proponer una nueva estética femenina: disruptiva, desafiante y liberada.

Al cortarse el cabello, las mujeres exigían una posición de igualdad con los hombres. Las creaciones del corte Bob y el Eton Crop, inspirados en la geometría del arte egipcio, fueron la respuesta de una poderosa estética propuesta por los peluqueros de esa época. Ellos crearon las tendencias y técnicas para el diseño del cabello, que siguen vigentes en nuestros días.

Las mujeres también se atrevieron a recrear nuevas formas de verse a través del maquillaje. Delinearon sus cejas y sus ojos para enfatizar su mirada, y contrastaban con colores vibrantes sus párpados, sus labios rojos y polvos bronces para dejar la palidez de los tiempos tristes. Con estas tendencias apareció la industria del maquillaje que hizo posible cambiar los rostros de miles de mujeres.

La estética femenina abarcó cada espacio visible de la fisonomía de las mujeres. Cabello, rostro, cejas, y también el uso de las uñas largas resaltadas con diseños coloridos. Hoy, la capacidad de cambiar nuestra apariencia física conforme a nuestros deseos personales es parte de lo cotidiano. En cada mudanza que hacemos a nuestras vidas, respondemos con un look nuevo para representar frente al mundo, lo queremos decir y lo que pensamos de nosotras mismas. La moda ya no es un dictamen, son muchos elementos de un gusto personal con los que las mujeres nos sentimos bien en la vida.

La industria de la belleza nos da oportunidades infinitas para hacer con nosotras cosas fantásticas o sutiles, vibrantes o extrañas, exóticas o tribales, o simplemente para resaltar lo que más nos gusta de nosotras, y esa es una manera de autoconfirmarnos todos los días.