Paso a paso: cómo eliminar la grasa de tu pelo

Muchas veces sentimos que el pelo no nos dura lo suficiente limpio; que se pone grasoso, pesado o sucio. Esto ocurre por muchos motivos: estrés, cambios hormonales, alimentación, uso de un shampoo inadecuado, lavar el pelo de manera incorrecta, sobreestimulación de las glándulas sebáceas, etcétera. Las razones pueden ser muchas, pero lo que sí tenemos claro todas es que a nadie le gusta tener el pelo grasoso o sucio, y que a todas nos gustaría que durara el mayor tiempo posible limpio.

Por Margarita Larraín www.blowupbar.cl Instagram: @blowupbar / @margaritalarrainr

Si tienes el pelo muy graso, y se te ve sucio o pesado, lo más probable es que lo laves todos los días para lograr mantenerlo limpio. Este es el primer gran error, pues es un círculo vicioso. Mientras más lo lavas, más activas las glándulas sebáceas, y por ende se produce más sebo y el pelo se ensucia muchísimo más rápido. Además el pelo y cuero cabelludo se acostumbran a ser limpiados diariamente, por lo que producen grasa con más frecuencia.

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Entonces, lo primero que debemos hacer es acostumbrarlo a lavarlo día por medio. En un comienzo sentirás que se ve sucio y te costará tolerarlo, pero puedes ayudarte amarrándolo o aplicando un spray que repela olores y opaque el brillo de la grasitud. En un par de semanas verás cómo tu pelo se acostumbra a la nueva frecuencia de lavado, durando limpio entre los días que lo realizas.

Otro tema importante es la forma en que te lavas. Evita hacerlo muy enérgicamente, utiliza tus falanges y no las yema de tus dedos ni mucho menos las uñas, ya que eso estimulará la glándulas productoras de grasa haciendo que se produzca en mayor cantidad.

También un factor importante para evitar esta situación es la correcta elección del shampoo, acondicionador o máscara. Muchas veces cometemos el error de pensar que mientras más nutrientes y más reparador sean los productos que utilizamos, mejor. ¡No es así! Si tu pelo no está dañado en profundidad, o no necesita esa cantidad de nutrientes, ese exceso sólo logrará dejarlo pesado y graso. Es importante que elijas el producto adecuado en base al tipo de pelo y nivel de daño. Otro dato importante es que si tienes el cabello muy fino debes tener aún más cuidado con los productos que elijas. Si es tu caso, evita las máscara, aceites pesados o productos muy concentrados; elige siempre los de textura más liviana.

Un factor que no puedo dejar de mencionar –porque influye no sólo en la grasitud, sino en nuestra salud completa– es la alimentación. El pelo se nutre gracias a los capilares sanguíneos de nuestra cabeza, lo que comamos tiene directa relación con la calidad y condición de nuestro pelo. Prefiere una dieta equilibrada, tratando de ingerir mucha agua, frutas, verduras y proteínas.

Además hay ciertas costumbres que puedes tratar de cambiar para ayudarte a lucir un pelo limpio y sedoso. Procura no tocártelo mucho, ya que tus manos ensuciarán y transmitirán grasa; lávalo con agua tibia, no caliente, ya que ésta estimula la actividad de las glándulas sebáceas y producirán más grasa. Si estás en una emergencia, se ve grasoso casi al nivel de parecer mojado y no alcanzas a lavarlo, aplica un poco de talco en el cuero cabelludo para neutralizar la grasa, pero ojo, no lo estás limpiando, ¡sólo camuflando! Preocúpate de esparcir bien el talco y aplicar sólo una pequeña cantidad, ¡si no parecerás una abuelita de cuento con todo el pelo blanco!

Busca un shampoo de limpieza profunda, que neutralice la producción de grasa del cuero cabelludo, pero fíjate que sea suave, ya que si no reemplazarás el problema de la grasitud por irritación o caspa. Prefiere los shampoos transparentes, y si tienen menta, ¡mejor!
¡Sigue estos consejos y lograrás cuidar y lucir un pelo perfecto!