Pamela Anderson y la dura confesión sobre su rostro y el abuso de botox

La ex Baywatsh prometió que no volvería a usar bótox ya que no la favorecía en nada y llegó al punto de no reconocerse a sí misma por abusar de dicha técnica de rejuvenecimiento.

La sex symbol de los 90 cautivó al mundo con su cuerpo voluptuoso y su cabello rubio. Sin embargo, con el pasar de los años, evidentemente ya no es la misma joven que corría por la playa con un traje de baño rojo.

A sus 48 años, declaró para la revista People que a esta altura, ya no le teme al paso del tiempo y que no usará más bótox para detener las arrugas. "Así son las cosas. Además, siento que con el paso del tiempo estoy más joven", confesó.

Anderson que se ha sometido a múltiples cirugías durante su vida, dijo, "fui la última persona en probar el bótox, pero lo hice. Sentí que mis ojos se habían hundido en mi cabeza tanto que ya no me parecía a mí. No me gustan esas cosas".

Con respecto a cómo afrontará los años venideros indicó, "creo que un poco de mantenimiento está bien. Hay algunas cosas que podemos hacer para animarnos. Pero algunas personas van demasiado lejos. No estoy obsesionada (…) además, mi mamá luce genial".

Sobre su cambio de look de hace unos años, donde causó revuelo por cortar su abultada cabellera, dijo que lo hizo para probar algo nuevo. "Fue divertido desprenderme de mi imagen por un segundo y pensar 'oye, no soy sólo esto'. Me gustó mi corte pixie, pero creo que me veo mejor con el cabello largo", concluyó.