Haz del Sol tu aliado: todo lo que debes saber para proteger tu piel este verano

Sin nuestro astro rey no existiría vida en el planeta; sin embargo, la idea es que sea un aliado de belleza y salud, y no un enemigo capaz de provocar cáncer. Incorpora de una vez por todas el hábito de utilizar protección solar TODO el año. Si no lo has hecho, es tu obligación hacerlo a partir de ahora.

 

Imagen

Debemos ser claras. Se acabaron esos tiempos en que "tomar sol" era una actividad tan común como jugar paletas, caminar en la arena o leer un libro. Hoy no. Gracias a las investigaciones médicas sabemos que no existe un bronceado bueno, seguro y saludable.

Como explicó la doctora Irene Araya, dermatóloga de Clínica Santa María, "el bronceado es considerado dermatológicamente una forma de defensa de nuestra piel ante una agresión térmica. No existe el 'bronceado seguro', y no se recomienda bajo ningún punto de vista la exposición solar no protegida en forma directa al sol". Es decir, hay que olvidarse de ponernos al sol sin mediar protección solar de por medio, porque ese tono que muchas adoran no es más que una respuesta defensiva de la piel ante la agresión de la radiación ultravioleta. Así de simple.

¿Qué es el bronceado?

Es la pigmentación de la piel que aparece debido a la nueva formación de melanina, una sustancia que protege de las reacciones solares, cuya función es la de filtrar las radiaciones ultravioletas nocivas. Cuando la piel se expone intensamente a las radiaciones solares, sus mecanismos de defensa se activan frente a esta agresión. En las pieles más morenas esta pigmentación puede aparecer al poco tiempo de exposición, pero en las más claras lo que ocurre primero es un eritema solar (enrojecimiento de la piel). Por consiguiente, la intensidad del bronceado dependerá del tipo de piel.

Pero hablar de sol no es sólo sinónimo de problemas. La luz solar nos proporciona efectos fisiológicos positivos, como que estimula la síntesis de vitamina D, la cual previene el raquitismo y la osteoporosis; favorece la circulación sanguínea; actúa en el tratamiento de algunas dermatosis y, en algunos casos, estimula la síntesis de los neurotransmisores cerebrales responsables del estado anímico (motivo por el cual, quizás, se relaciona a los países cálidos con gente más alegre).

¿Qué es el Factor de Protección Solar y cómo elijo el que más me convenga?

El FPS es un índice que nos indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto es el FPS, más alta es la protección de los rayos solares. Por ejemplo, para la primera exposición al sol, se debiera estar como máximo 10 minutos, y para no sufrir enrojecimientos ni quemaduras, utilizar un FPS 30 adecuadamente.

Teóricamente un FPS de 15 a 20 sería suficiente. Sin embargo, se sabe que un FPS 20 bloquea el 93% de la radiación UVB, y un FPS 50 cerca del 97%; por ende, estos son los adecuados en pieles muy sensibles. Existen también bloqueadores físicos o pantallas solares (óxido de zinc y dióxido de titanio), que bloquean totalmente las radiaciones UV.