¿Te estás rasurando bien las piernas?

Asegúrate de no estar cometiendo algunos de estos errores y sácale provecho a esta manera de decirle adiós al vello

Todos los recuerdos que tengo de mis amigas rasurándose por primera vez incluyen anécdotas fantásticas de cómo nunca habían visto tanta sangre en su vida y cómo les ardían terriblemente las piernas incluso días después de haberse pasado el rastrillo. Y la verdad, las historias de terror no han cambiado mucho.

Y es que la mayoría de las veces una no pregunta qué es lo que está haciendo o va a hacer; a nosotras no nos instruyen nuestras mamás cómo rasurarnos las piernas, a diferencia de algunos padres que sí le enseñan a sus hijos cómo cuidarse la barba. Normalmente, algún día se nos ocurre levantar el rastrillo y el resto es historia.

Por eso aquí hay un pequeño manual, que vale la pena revisar, solo para asegurarse de que estamos haciendo las cosas bien. Y si no, a corregir se ha dicho.

  1. El mejor momento para rasurarse las piernas es después de bañarse; de esta forma el agua ya le habrá dado tiempo a la piel para suavizarse y estar bien hidratada.
  2. No utilices jabón para rasurarte. Existen cremas de afeitar especiales que cuidan que tu piel no se irrite y que además contribuyen a humectarla para evitar las cortaduras e irritaciones
  3. Se recomienda usar un exfoliante en tus piernas, al menos una vez a la semana, para deshacerse de las células muertas y mantener el aspecto de las piernas radiante
  4. Los mejores rastrillos para mujeres son los que incluyen una tira humectante
  5. No utilices un rastrillo demasiadas veces. Una buena señal de que es momento de cambiarlo es cuando las hojas de acero se ven opacas y ya no logran hacer bien su trabajo. También se recomienda que después de usar el rastrillo lo seques con una toalla para evitar que se oxide muy rápido