Aliméntate según tu edad

Especialistas recomiendan qué comer según las etapas de tu vida.

Expertos dicen que lo que comes a los 20 años no es lo mismo que tienes que comer a tus 50. Esto por los cambios que va sufriendo el cuerpo como lo es la menopausia o el estar embarazada.

Por ejemplo, a los 20 es importante reforzar la ingesta de calcio, después de los 30 y sobre todo si se busca un embarazo, hay que darle especial importancia a los alimentos que contienen ácido fólico. A los 50 llegará el momento de hacerle frente a la menopausia y reforzar la masa ósea y durante toda la vida tienes que manejar el nivel de colesterol y realizar actividad física.

Especialistas recomiendan que una ingesta diaria tiene que tener entre un 50 y 55 por ciento de hidratos de carbono, 15 por ciento de proteínas y entre 30 y 35 por ciento de grasas.

A medida que vamos avanzando en edad tenemos que ir adecuándonos, “sobre esa estructura se ajustan las calorías, el tipo de grasa y los azúcares que deben consumirse en cada etapa de la vida, según cuáles sean los requerimientos de la edad dice Marcela Ciaño, jefa de Nutrición de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (CYMSA).

Por ejemplo en la etapa de los 20, que va desde la adolescencia -que actualmente comienza alrededor de los 12 años- hasta los 24, el objetivo principal es obtener un buen aporte de calcio para garantizar el desarrollo óseo. También hay que consumir muchas legumbres y pescados, sin dejar de lado las proteínas y antioxidantes, que se encuentran en los pescados, aceite de oliva, la soja y el germen de trigo.

En la década de los 30, que es en la cual muchas mujeres optan por buscar sus embarazos, hay que reforzar la ingesta de alimentos ricos en ácido fólico, como las verduras de hoja, el huevo, las legumbres y el germen de trigo. El aporte de líquidos debe ser 1.500 y 2.000 (cc), para facilitar la eliminación de toxinas.

Los 40 representan el momento ideal para equilibrarse. Esto quiere decir que hay que empezar a reducir la ingesta de azúcares y grasas saturadas (fritos y fiambres, por ejemplo).

A los 50 hay que prepararse para hacerle frente a la menopausia. Hay que equilibrarse para bajar la cantidad de calorías consumidas y por ende disminuir la posibilidad de que como consecuencia del freno en la producción de estrógenos se produzca un súbito incremento de peso. También hay que aumentar el aporte de calcio tomando leche o consumiendo yogures descremados y quesos de poca grasa y mucha vitamina D para facilitar la absorción de calcio, no dejes fuera ni el huevo, ni el pescado y las legumbres.