Aprende a comer según el aspecto de tu lengua

Esta es una técnica estudiada por la antigua china que ayudará a desintoxicar tu cuerpo.

Reconozco que soy de esas mujeres que se preocupa del peso y de comer sano. De hecho, varias veces al año hago al menos una dieta para perder algunos kilos, sobre todo antes de que comience el verano. Hoy me intrigó al ver en la prensa chilena una noticia bastante interesante que habla sobre un régimen creado a partir del aspecto de la lengua.

Dicen que es una técnica milenaria y que proviene de la medicina china. Su estudio implica la observación del color, textura y forma de la lengua, y la calidad de la saburra lingual o esa capa que cubre la lengua que es producida por la energía de estómago.

Tal como ocurre con los pies, la lengua también tiene relación con los distintos órganos del cuerpo: La punta es el corazón, el centro el pulmón, la raíz el estómago, riñón, hígado y los bordes, la vesícula biliar, según explicó la experta,  Paula Droguett, a Emol.com.

Una lengua normal debe ser blanda, con movimientos libres, de color rosado y con una delgada capa de saburra levemente blanca, ni seca ni húmeda. Para compararla con respecto al peso un especialista se fijará en los sectores de la lengua que correspondan al aparato digestivo. Así se sabrá las razones del porqué no se baja de peso y se hará un plan de alimentación con respecto a aquellos datos. La primera etapa es la de desintoxicación, la que ayudará a eliminar las toxinas que te impiden tener una buena salud.

Cuando hay sobrepeso, “la lengua tiene una saburra mezcla blanquecina, verde, grisácea producto del alto nivel de bacterias en el intestino que impiden tener un metabolismo activo”, explicó Droguett.

La dieta para desintoxicar incluye mucha fruta, vegetales, leche sin lactosa, cero azúcar, frutos secos, avena, entre otros. De hecho, el primer día de régimen hay que comer solo un tipo de fruta, solo eso. Uno puede elegirla. En mi caso, optaría por la piña. A partir del día dos, comienza la dieta más normal. “A los 20 días se hace una nueva evaluación y el resultado comprobado es que se pierden un promedio de 3 kilos. La persona está más liviana, menos cansada, más ágil, con menos volumen, gases y su lengua, rosada”. Dice la terapeuta.

Este régimen, tiene cuatro fases y en cada una de ellas, va teniendo cambios con respecto a cada tipo de persona, es decir, se van agregando o eliminando ciertos alimentos. Dicen que cuando termine el tratamiento, sentirás repudio por las grasas saturadas, azúcares, entre otras cosas.

En mi caso, prefiero acostumbrarme a comer sano. Me cargan las dietas tan estrictas. Se los cuento, porque una prima muy cercana, hizo un régimen bastante parecido. Es un principio todo iba bien, bajó más de 15 kilos, pero llega un punto en el que te aburres de no poder darte ningún gusto y finalmente optas por volver a comer, recuperando rápidamente lo adelgazado.

Y tú, ¿cómo te cuidas?

Fuente: emol.com