Botox que nace de ti

Un procedimiento polémico y natural

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Hace pocos días me llegó mi oferta diaria de cupones de descuento. Una de las ofertas que más me llamó la atención fue una que centrifugaban células y te las inyectaban. Me dio tanto nervio que ni siquiera averigüé de qué se trataba exactamente –además no tenía plata- pero me quedó dando vueltas y cuando vi esta noticia, decidí hablar de ello: Se trata de una técnica patentada como Laviv que promete elaborar una sustancia rejuvenecedora que tiene como punto de partida nada más ni nada menos que las propias células del cuerpo.

Aunque no tenga las lucas ni el interés, siempre me ha producido mucha curiosidad todo lo que tenga que ver con los últimos tratamientos de belleza. Hay algunos francamente medievales como el microneedling o derma roller, masoterapia en general , botox, ácido hialurónico y todo lo que tiene que ver con agujas, así como el Laviv que les explicaré como funciona.

El procedimiento comienza con una biopsia o muestra de tejido de detrás de la oreja. Las células de interés son los fibroblastos, que producen colágeno, elastina y ácido hialurónico; componentes conocidos por darle a la piel una apariencia suave y luminosa.

Luego, estas células son cultivadas en un laboratorio por noventa días, y se crean millones de nuevos fibroblastos. Después de este tiempo, se establecen tres sesiones –separadas por cinco semanas entre sesiones- para reinyectar las células al torrente sanguíneo.

Ahora, esto no es TAN  nuevo como parece; antes había un proceso similar llamado Isolagen … que no resultó muy bien. El Isolagen fue lanzado en 1995; pero sólo cuatro años después, fue retirado porque la FDA (Administración federal de drogas que opera en Estados Unidos) cuestionó el procedimiento clínico… en 2002 fue llevada sin embargo a Inglaterra, donde las regulaciones son más flexibles.  Aunque el crecimiento de las células se hacía en un suero de vaca; el procedimiento era considerado como “natural”.

Muchos profesionales y personas que practicaban el oficio en el área fueron entrenados y a pesar de su alto costo (alrededor de cinco mil libras, o sea, aproximadamente diez mil dólares) muchas mujeres se hicieron el tratamiento. Algunas quedaron encantadas… pero otras no tanto; el procedimiento no les hizo efecto alguno y cuando pidieron su dinero de vuelta, no se lo dieron. Como resultado, la compañía fue demandada en reiteradas ocasiones y se fue de Inglaterra en 2007. Y en 2009, terminó por cerrar.

Ese mismo año, la compañía comenzó los trámites para lograr que la FDA aprobara el “nuevo” tratamiento; “Laviv”. Y se lo aprobaron.

Consultada una experta en cirugía cosmética, Wendy Lewis, dice que hay nuevos estudios y que este es un nuevo mercado: las personas son más aprensivos que antes y averiguan más; el estudio sin embargo, arrojó que sólo tres de cada diez mujeres  sometidas al tratamiento, vieron resultados, lo que es muy poco en comparación a tratamientos mucho más baratos y efectivos, aunque no tan “naturales”

Hay personas a las cuales les ha funcionado muy bien. Una de ellas es una mujer que sufrió graves quemaduras en su rostro y que luego de someterse al tratamiento vio una intensa mejoría; su caso recorrió el mundo contribuyendo a la popularidad de Isolagen.

El médico que trató a esta mujer explicó que el tratamiento en ella había funcionado muy bien porque era una mujer joven, por ende, con mayor cantidad de fibroblastos activos en la sangre; mientras la mayoría de las mujeres se hace este tratamiento cuando ya tiene 50 – o sea, cuando ya tiene arrugas- pocas se lo hacen en su juventud.

Otros doctores incluso sugirieron que las mujeres de veintitantos podrían congelar sus fibroblastos para usarlos cuando estuvieran arrugadas; pero la empresa – que ahora se llama Laviv, dijo que aunque era una idea interesante, no estaba estudiado que funcionara.

Al final, es una técnica que parece natural, pero que no lo es 100%, cara, invasiva, obviamente dolorosa, y a final de cuentas, muy poco efectiva. No entiendo como puede irle tan bien.

O sea, claro, a nadie le “gustan” las arrugas; por eso una se protege del sol, se pone crema humectante y lucha contra las manchas; pero todas sabemos que las cremas antiarrugas no funcionan –porque no hay nada que pueda penetrar la piel hasta donde las arrugas se generan- y ahora sabemos que esta cuestión tampoco sirve de mucho.

¿Ustedes la conocían? ¿Se la harían?¿Qué tratamientos se han hecho?