Manteca de cacao Valma

¡Aún existe!

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Cuando era chica, mi hermano sufría de labios partidos y yo también. Mi mamá no encontraba nada mejor que decirme “échate rouge” y mi hermano amablemente me prestaba su manteca de cacao. Luego él se compraba otra porque decía que esas cosas no se compartían. Y debo decir que la manteca de cacao era lo mejor. Él se compraba sin olor, y durante años pensé que era la única que existía.

Por varios años fui usando los bálsamos labiales que me regalaban, o me compraba uno de marca pensando que era mejor; o usaba sólo brillitos que claramente no funcionaban.

Pero cuando estaba haciendo mi “shopping” de farmacia, lo encontré. No lo podía creer. La misma manteca de cacao que usaba mi hermano, la “Valma” y que valía la módica suma de 400 pesos en una farmacia que está al lado del Passapoga y cuyo nombre no recuerdo.

Ahí tenían sólo de frutilla, pero en la farmacia que está en Pedro de Valdivia con Europa, también la venden. Vale un poco más cara, pero ahí, además de frutilla, tenían de damasco, coco esta que compré de naranja y otras más.

Es cierto que el envase es precario; que la tapa suele quebrarse, que la barrita de manteca suele salirse de su lugar y termina aplastándose y perdiéndose, que es un poco dura pero si uno le pasa el dedo, con el calor de la mano termina por derretirse. Humecta muy bien, no tiene tanto químico y es lo más nostálgico que me ha ocurrido en la semana.  Para que no se quiebre, la tengo en el cosmetiquero de la oficina.

¿Ustedes la ubican?¿Les gusta?