Peluquerías en el barrio, las mejores amigas

Cerca de tu casa, te conocen y conocen tus mañas.

holiaasss377x350.jpg

Desde que comencé a trabajar me he dedicado a regalonearme. Comprar ropa, salidas a cualquier hora, etc. Pero el “gustito” más importante ha sido la peluquería.

Es cierto, aplicar tintura en el pelo jamás va a salir barato y la verdad es que las referencias de precios que recibí en Santiago eran muy  pocas y demasiado caras (hace tres años vivo en esta ciudad). Una arriesgada apuesta, pero me dediqué a averiguar. Y gracias a la Pancha, una de mis amigas, llegué al primer lugar con un equilibrio entre precio y producto.

La peluquera se llama Jeannette y su local Victoria Belleza (al menos es el último nombre, porque lo ha cambiado tres veces). Está instalada en Santa Isabel 612, en la esquina con Salvador, y atiende de 12 a 19 horas. ¿Qué me cautivó de este lugar? La simpleza y genialidad con que ha siempre me atiende.

Además, es  Jeannette -la peluquera- quien hace que la experiencia sea única. De los dos años que llevo en sus manos, ella sabe qué preguntar y cómo generar una conversación cercana, ofrecerme ofertas, inclusive descuentos especiales. Aunque voy una vez al mes, me atiende con la confianza como si la saludara todo los días. ¿Será parte de su trabajo? Creo que sí. De alguna forma, parte del trabajo de capturar a la clientela consiste en ser siempre buena onda, pero siento que las usuarias sabemos cuando nuestra peluquera nos quiere y por eso, la mayoría de las veces, siempre queremos volver.

Pero todo gran producto tiene su falla:  en Victoria Belleza no se aceptan tarjetas de ningún tipo. Es un problema, cuando no pasaste al cajero y sólo andas con la tarjeta de crédito disponible. Ahí es cuando decides buscar otras ofertas.

Como por ejemplo, “New Hair“, que está ubicado en Lautaro 891, a diferencia de Victoria Belleza, tiene un estilo mucho más juvenil. Hoy fue mi segunda visita y para mi sorpresa me sentí acogida y admiré la organización con que trabaja el equipo que maneja la peluquería.

“Arreglarme” el pelo en esta peluquería me cuesta dos mil pesos menos que en la anterior. Pero por como luce este sitio, pensaba que sería todo lo contrario. Al llegar me sentí algo fuera de lugar, pero las dos personas que se hicieron cargo de la tintura y el lavado lo hicieron muy bien y terminó por conquistarme.

Al llegar a casa recordé el post de Le fui infiel a mi peluquero. Pero al contrario de esa ocasión,  siento que por esta vez puedo dividir mi corazón por ambos sitios. Porque el color del pelo (lo que me he hecho en “New Hair”) es una cosa mucho más simple, ya que siempre soy yo la lleva la tintura (porque nunca tienen mi color). Pero el corte de pelo se lo seguiré dejando a Jeannette, porque hasta ahora, siempre me ha dejado como a mi me gusta.

¿Recomiendan alguna peluquería de barrio?, ¿O prefieren las clásicas con altos precios y garantías?