Es tiempo de ejercicios

Porque todos quieren enfrentar mejor el verano.

(cc) Flickr.com/Nekanaiz

-A este lado del mundo, llegó la primavera hace una semana y la gente, como la mayoría de los años, se dio cuenta medio tarde que el verano está a un paso y que las playas no perdonan. La “temporada de bikinis” es un tema que preocupa y para enfrentarlo en forma digna, se pagan gimnasios o se hace ejercicio en el parque, todo para esconder esos rollos demás.

No sólo en Chile, por supuesto. En el resto de países a los que está llegando la ola de calor: Clarín dice en su edición de hoy que el número de inscritos en programas de gimnasios ha aumentado en 30% este año, pero el diario argentino dice que no se debe sólo a la primavera, sino que los ciudadanos están más conscientes, se preocupan de tener un cuerpo en buena forma y de cuidar su salud.

Dicen en Clarín que eso de llegar al gimnasio a última hora y querer bajar todo lo acumulado durante el año en sólo dos meses, es cosa del pasado, que hace diez años se hacía, pero que hoy no es raro ver a personas que se matriculan en las clases que ofrecen a principios de agosto o en julio, los meses más fríos del sur del mundo. Los programas favoritos de quienes pasan al menos tres horas a la semana en estos centros de paredes de vidrio y gente sudada, son el spinning y running, también las prácticas que relajan como pilates, yoga y stretching.

Además, como les contamos en un artículo anterior, la primavera es tiempo de optimismo: a la gente les dan ganas de hacer actividad física, de correr, de salir, de pasar momentos al aire libre… y con eso empiezan los ejercicios afuera: corridas ciudadanas, cicletadas familiares, alpinismo en grupo, trekking, excursiones a los cerros, caminatas por el parque, etc.

“Corrés y ves todo más positivo”, dice al diario Clarín el argentino Martín La Roza, un hombre de 33 años que comenzó a correr en 2006 y se dio cuenta que era lo mejor que había descubierto. Él no era ningún profesional del asunto, partió tipo Forrest Gump en la película del mismo nombre, cuando el protagonista comienza una caminata eterna porque sí a la que le suman cientos de personas. Martín un día se calzó las zapatillas y no paró más. Al principio hacía en 47 minutos los 10 kilómetros, con el tiempo bajo a 43 minutos. Dice que no se trata sólo de correr, que hay detalles técnicos como la alimentación. Una vez que comienzas no puedes parar, te dan ganas de participar en una maratón, ves la vida en forma más positiva y te incentiva a hacer más deporte.

No importa que se nos venga la primavera encima, no hay que definir épocas para hacer deporte. Podemos estar todo el año en forma y ni siquiera por un tema de estética durante el verano, sino para sentirnos bien con nosotros mismos. Y como ven ni siquiera es necesario pagar un gimnasio para lograrlo, sólo se necesita un poco de voluntad.