¿Te llevas bien con tus ex? ¡Cuidado! podrías ser un psicópata

Un nuevo estudio señala que las personas que mantienen relaciones de amistad con sus ex parejas esconden rasgos psicopáticos.

Muchas personas se sienten orgullosas cuando mantienen una relación de amistad con su ex pareja, ya que esto regularmente es considerado como un rasgo de madurez.

Según un estudio de la Universidad de Oakland, la realidad es que este tipo de individuos esconden rasgos psicopáticos en su personalidad.

Los investigadores señalan que en algunos casos las personas aluden al sentimentalismo y a las cosas compartidas, por otra parte, algunos solo desean “seguir obteniendo recursos deseables como información, dinero o sexo ocasional”, explicaron.

Para la exploración fueron encuestados 861 individuos y se determinó que aquellos que parecen mantener buenas relaciones con sus antiguos compañeros sentimentales son los que en verdad tienen intenciones más oscuras.

Los ejes de esta investigación son los rasgos maquiavélicos, narcisistas y psicopáticos. Las características más comunes de estas personas son la conducta irresponsable y la falta de tolerancia.

“A estas dos características hay que añadir mas conductas habituales, como la culpabilización constante a los demás por no ser ellos capaces de asumir sus errores” puntualizó Raúl Padilla, psicólogo experto en terapia de pareja.

Madurez vs. Egoísmo

Para construir un nexo realmente sano, el psicólogo Oscar Marrero aporta: “Si es nuestra pretensión (mantener el contacto con nuestros ex) conviene atender a cuáles son nuestras necesidades".

La introspección es clave, tener claro lo que estamos buscando y no tratar de encontrar apoyo emocional en estas personas, es lo adecuado.

También es importante determinar qué nos hace bien y qué no, si la relación con tu ex puede causar incomodidad, es mejor crear distancia.

En cualquier caso, la reflexión es la parte mas importante, si alguien presume mucho de llevar una buena relación con su ex, quizás tenga algún rasgo psicopático oculto sin darse cuenta.