Los matrimonios entre divorciados tienen limitantes en las iglesias ecuatorianas

Tanto en la parte legal como religiosa, celebrar un matrimonio entre personas divorciadas implica trámites especiales y tiene limitantes de las iglesias.

Alexandra* conoció a Jorge* cuando él salía de un divorcio muy complicado. Se enamoraron y luego de tres años de relación decidieron casarse.

Ella estaba muy ilusionada en hacerlo ya que nunca dio este paso ni de forma legal ni por la iglesia con su anterior pareja pero Jorge ya había cumplido con estos procesos. En este caso solo pueden casarse legalmente pero no por la Iglesia.

Dentro del trámite para celebrar el matrimonio por la vía legal hay dos requisitos especiales que solicita el Registro Civil para la inscripción del matrimonio y tiene que ver cuando uno o los dos contrayentes son divorciados y tienen hijos menores de edad.

Alexandra tiene una hija de 5 años y le pidieron la curaduría especial de la menor y a Jorge le solicitaron la copia de la sentencia ejecutoriada del divorcio.

Esto, explicado en palabras de la abogada Madelin Serrano, requiere un tiempo de dos a tres meses para nombrar un curador (abuelo, tío/a, hermanos) para que el menor tenga una tercera persona que lo proteja en el nuevo matrimonio y para ello un legista introduce el proceso en el Juzgado para recibir la autorización de que el curador sea la persona que cuide y vigile los derechos del menor.

Es obligatorio nombrar un curador Adlitem (persona que cuida al hijo/a) para segundo matrimonio independientemente de tener la Patria Potestad del menor.

En caso de que el menor no esté dentro del segundo matrimonio se necesita la sentencia ejecutoriada de divorcio donde se detalla si hay o no tenencia de los menores. Esto lo debe presentar la persona divorciada que tiene hijos pero no convive con ellos. Con estos dos documentos legales se da paso al matrimonio civil.

Aunque para la Iglesia el matrimonio civil no tiene consideración de matrimonio y las personas que se casan por lo civil son solteras para la Iglesia, bien es cierto que el matrimonio civil produce unas obligaciones y efectos legales que la Iglesia tiene en cuenta.
Una pareja (un hombre y una mujer) que se casaron por lo civil se pueden casar por la Iglesia; pero uno sólo de ellos no se puede casar por la Iglesia con otra persona distinta si antes no tiene el divorcio de su matrimonio civil.

Matrimonio

¿Por qué la iglesia católica no celebra el matrimonio entre personas divorciadas?

Alexandra se desanimó mucho por no poder recibir la bendición del padre de su iglesia ya que los sacerdotes católicos romanos se resisten, incluso, a la bendición de los aros y la opción que le dieron es acudir a un cura católico anglicano para poder hacer una ceremonia parecida al rito eclesiástico.

Según el padre Martín González, de la parroquia de San Marcos, los católicos divorciados que vuelven a casarse viven en pecado, y no tienen permiso para recibir la comunión. Afirma que ningún sacerdote en comunión con el Papa Francisco lo puede hacer porque ya sea que él o ella, en plena conciencia, aceptan vivir bajo ese pecado.

Recomienda hacer el trámite de nulidad de matrimonio que sólo lo otorga el Vaticano y puede tardar años en resolverse.

Esto pese a que el Papa Francisco insistió en un cambio de actitud en la Iglesia. "¿Cómo nos ocupamos de aquellos que, tras el fracaso irreversible de su lazo familiar, formaron una nueva unión?", se preguntó.
El Papa señaló que la gente que inició una nueva unión tras la derrota de su matrimonio sacramental no está excomulgada y de ninguna manera debe ser tratada de esa manera. "Siempre pertenecen a la Iglesia", enfatizó.

Y con él coincide el Reverendo Napoleón Fuentes, de la parroquia anglicana de Nanegalito quien celebra ritos eclesiásticos para bendecir los aros de las nuevas uniones.

El cura dice que la iglesia anglicana así como la ortodoxa reconoce la separación matrimonial en varios casos y por eso también aceptan las nuevas uniones. Destaca que no se está celebrando un nuevo sacramento del matrimonio sino simplemente una bendición con un rito similar en el que la novia va de blanco, hay padrinos y también se incluyen símbolos de homenaje a su amor plasmados en poemas, velas, retratos, etc.

Matrimonio

Para Fuentes es muy tajante la negación de la iglesia católica romana para bendecir los aros de una nueva unión matrimonial y por ello la iglesia anglicana y sus obispos tienen su autonomía a nivel mundial para atender estos requerimientos.

Sin embargo, aún en este protocolo eclesiástico especial las parejas no pueden comulgar basado en el Código de Derecho Canónico, en el artículo 283, que habla acerca de la celebración de matrimonios y señala que la excomulgación se da en caso de estar divorciados y en concubinato (convivir y tener relaciones sexuales dos personas sin estar casadas), considerado como un pecado flagrante consecutivo a los ojos de la iglesia.

Por otro lado, las Iglesias ortodoxas celebran sacramentalmente las segundas y también las terceras nupcias, y se da la comunión a los divorciados vueltos a casar. Y esto en continuidad con la praxis "de misericordia" de la Iglesia de los primeros siglos.

Finalmente Alexandra desistió del rito anglicano porque a ojos de su familia, especialmente de sus padres, cuya religión es la católica romana, recibir la bendición de un externo de su iglesia es un hecho implícito de pasar a otra religión. Este rito religioso se cumple según las concepciones de cada iglesia.