¿Qué sienten los hombres y mujeres solteras en San Valentín?

El día de San Valentín es una de las fechas del calendario en la que algunos solteros se sienten solos y añoran la feliz compañía de una pareja

Desde hace tres años que Ingrid Cevallos, de 29 años, cae en las burlas de sus amigos de la maestría cuando le dicen que en San Valentín debería aprovechar su soltería para cuidar a los hijos de las parejas que van a los moteles. Ella lo toma como broma pero en el fondo recuerda su experiencia con su exnovio cuando fueron a acampar en una fecha como esta y siente e imagina si lo repitiera con un nuevo enamorado. En lugar de eso saldrá con sus amigas a un bar de la ciudad para festejar por su soltería. Cevallos dice que la segunda opción es para ella mejor porque ninguna de sus anteriores relaciones sentimentales habían terminado bien y por eso prefiere estar sola en San Valentín.

Sin embargo, Nicolás Jaramillo, de 36 años, ha invitado a una amiga del trabajo a salir. Dice que le gusta mucho, que quiere intentar algo y piensa declararle su amor en esta fecha. Los nervios le invaden por la respuesta que de ella pero está decidido. Hace cinco años, Nicolás estuvo a punto de casarse pero en una noche de tragos fue infiel y descubierto por la tía de su novia, quien obligó a terminar ese compromiso.

Desde ese entonces Nicolás señala que nunca estuvo con alguien en serio, los anteriores 14 de febrero pasaba "con quien asome", ya sea un vacile, una amiga con derecho o con los amigos. Pero esta vez es diferente, él no quiere seguir en esa dinámica de la "joda" y dará el paso para intentar algo serio con su amiga Alejandra. Él ve a San Valentín como el momento preciso para hacerlo porque si le dice que sí celebrarán cada año esta fecha y si le dice que no pues tampoco lo olvidará.

Entonces surge el cuestionamiento de cómo viven los solteros esta fecha. Esta fecha hace aflorar el lado mas romántico de las parejas, y también el lado más melancólico o deprimente de aquellas personas que no han encontrado pareja. Habrá muchas personas solteras a las que este día no les cause ninguna atención en particular.

A criterio de la psicóloga Nuria Vanegas, la forma en que las personas sin pareja viven el día de San Valentín varía de acuerdo a la esencia de cada ser, del tipo de creencias familiares que posea y de la forma en que aprendieron a amar.

"Parece que fuera obvio que uno ama desde el amor, pero no es así, la gente puede aprender a amar desde la rabia, el rechazo, la tristeza, el dolor… Y otros, desde la otra polaridad de la vida, como lo es, la aceptación, la paz, la dicha, la generosidad, la armonía", comenta Vanegas.

Otro factor importante que influye en la reacción emocional a las fechas es el "qué dirán" si existe además la necesidad consciente o inconsciente de cumplir los estándares de los demás, esto tendrá influencia para que aparezca una reacción sombría en ese día.

Si sumamos a ésto, que la persona tenga una condición de base, que le incline a causarse daño a sí mismo o a los demás, la situación puede ser catastrófica. Dependiendo de eso, las personas que  están sin pareja o algún tipo de relación, aunque sea pasajera u ocasional, pueden reaccionar con estados depresivos o ansiosos, siendo la fecha solo un factor que gatilla situaciones pre-existentes que les ayudan a desvalorizarse más aún.

Por el contrario, si no se padece de estas situaciones, no habría ninguna reacción y puede usarse el día para descansar, visitar a la familia o cualquier otro tipo de actividad edificante en su entorno.

Así mismo David Sucre, psicoterapeuta de corte psicoanalítico, acota que es importante hablar de la figura principal de San Valentín que es Cupido, el hijo de la diosa Afrodita (diosa de la seducción, del amor y del frenesí) y también conocido en la mitología como “Eros” que es una fuerza de unión, una fuerza de conexión, es decir la fuerza que existe entre tú y yo y que impulsa esa chispa para crear un “nosotros”.

Cupido hace sus fechorías. Desde su arquetipo nos flecha y estamos errados en la idea de que uno escoge al amor y es totalmente a la inversa: el amor nos escoge.

Para el especialista en esta fecha hay una parte oscura y una parte de luz, en el caso de la primera rebotan las ideas consumistas y la idea de dedicar un solo día para demostrar nuestro afecto a las personas más cercanas y que son más importantes para nosotros.

Dice que en la psicología todo depende de las particularidades de cada persona y analiza el comportamiento masculino. Expone que los hombres que están solteros viven esta fecha acorde a la cultura en la que están inmersos y por la masculinidad que ellos expresan.

Hay hombres que no le prestarán atención a la fecha de San Valentín y simplemente les parecerá insignificante pero también están aquellos que por presión social y cultural se sentirán mal porque también querrán compartir con alguien o tener una cena especial y al ver que eso no se puede concretar ante la falta de una compañera puede ser que se genere tristeza y síntomas de ansiedad en algunos.

El siglo XXI ha intentado mitigar el sufrimiento y el dolor con los memes como el de personas solteras intentando tapar la tristeza o ansiedad que pueda existir al no tener a alguien con quien compartir esta fecha, incluso haciendo mofa de las parejas al señalar que solo tienen un día para celebrar y que la soltería les permite hacer lo que quiera durante los 365 días del año. Este humor negro puede esconder varias emociones.

“No dejo de pensar que este es un día netamente comercial y que nos hemos inventado para maximixar las demostraciones de afecto, cuando esto debe hacerse todos los días. Las acciones y los detalles con las personas que queremos deben estar presentes siempre ya que esto es lo que construye los vínculos para mantener las relaciones”, señala el especialista.

Los latinos manejan la soltería desde la cultura patriarcal, es decir, machista. En este ámbito ellos se sienten libres, sin ataduras ni compromisos, de amigos con derechos, vaciles, etc.

Pero esas conductas no implican que dentro de estos solteros no exista la tristeza o nivel de ansiedad pese a que en esta cultura se maneja el discurso de que los hombres no pueden llorar porque demuestran vulnerabilidad y por eso se manejan como “fuertes”. La concepción de la soltería para ellos es sentirse como un “Don Juan”, es decir tener varias mujeres para demostrar su virilidad.

Pero esto es una actitud maníaca y magalománica (que se comporta como si tuviera una posición social y económica muy superior a las real) que en el fondo es una herida de que no existe alguien que lo mime, lo cuide y lo quiera.