María Paz Díaz y Filip Timmerman: “Queremos formar una familia”

Mientras él juega golf, ella se desempeña como tenista paraolímpica. Se conocieron hace un año y medio, ya viven juntos y se proyectan como familia. Nunca conversaron el tema de la discapacidad porque, aunque a veces se transforman en el foco de las miradas, lo viven con total naturalidad.

Se transformó en una exitosa tenista paraolímpica gracias al apoyo de la Fundación Teletón y el año pasado obtuvo la distinción como Miss Activity & Miss Lifestyle en Miss Wheelchair 2017. Además, trabaja en el área marketing de KIA -auspiciador de su carrera deportiva- y se muestra sumamente activa en su Instagram @mariadiazob, tanto que las marcas como St. Ives la contactan como influenciadora. Es que las cualidades de María Paz Díaz (29) trascienden su belleza: es inteligente, brilla en cualquier lugar y su discurso impacta.

Recordemos que Marita, como la llaman sus cercanos, mientras iba en auto con un antiguo pololo, recibió una bala que perforó su colon hace 10 años. No cambiaría todo lo que pasó, porque esa misma situación la llevó a competir como tenista en diferentes países y a descubrir todas sus capacidades, no incapacidades. Esa misma invitación hace en charlas motivacionales que realiza.

Se conocieron a través de Instagram. Aunque el golfista y entrenador Filip Timmerman (27) se define como tímido y de pocas palabras, la empezó a seguir, le comentaba las fotos, le hablaba por interno y Marita solo le respondía “gracias”. Es que estaba pololeando y no tenía intención de coquetear. Meses después de terminar esa relación, Filip le propuso juntarse. Se vieron, conversaron y no se separaron más. Ya pasó un año medio de ese encuentro. “Jamás me cuestioné que María Paz estuviera en silla de ruedas. Nunca pensé en cómo subirla al auto ni nada”.

Desde siempre ha sido admirada por el género masculino, pero a veces siente pequeños temores. “Los cuestionamientos podían venir de su entorno, me imagino. En un momento pensé que podía tener alguna tranca. Me había tocado una relación anterior donde había prejuicios de parte de mi pareja. Por lo mismo, no duré mucho. Siempre estoy súper dispuesta a que me cuenten la tranca, ayudar a superarla, que no vean esto como complicado. Tiene cosas que son distintas, pero no hay nada del otro mundo. Con Filip fue natural. Solo le dije cómo funcionaba la silla y listo”, detalla Marita, quien destaca su romanticismo.

¿Esta ha sido una relación diferente a las anteriores?

Filip: Esta relación ha sido la más especial que he tenido. La catetié tanto para que nos juntáramos. Al final pinchamos dos meses, después le pedí pololeo y seguimos.

¿Quién es el fuerte de la relación?

F: Ella… (ríe)

María Paz: (Ríe) Es que por cosas de la vida me ha tocado ser una mujer fuerte, de carácter y por eso llevo la relación, pero me gusta que opine, que diga todo lo que piensa. A veces hay que sacarle las cosas con tirabuzón (ríe). Es típico en los hombres, pero para mí la comunicación es la base de todo y quiero que siempre se comunique conmigo. Es un poco más tímido y, quizás, es de los hombres que les gusta que lo guíen.

¿Te gustan las mujeres fuertes?

F: Sí, porque sería fome estar con alguien con mi misma personalidad. Tienen que estar presentes los dos polos.

Él te calma…

M: Sí, mucho. Soy bien impulsiva, entonces me enojo por algo y él se ríe y me pregunta cómo me enojo por algo chico y de verdad tiene razón. Todo el lado sensible lo encuentro en él.

¿Qué te llamó la atención de Marita?

F: Al principio veía solo fotos, entonces obviamente la encontraba muy bonita, pero después empecé a ver lo que escribía o hacía y me gustó su personalidad, su inteligencia.

¿Y a ti Marita?

M: Me fijo mucho en la personalidad y lo encuentro un hombre muy inteligente. Me pasa que siento que tengo una misión con él, no es transformarme en su mamá ni nada, pero siento que quiero echarle una manito para que se dé cuenta que él es capaz de mucho más.

El deporte los une. ¿Sabías algo de golf?

M: Nada. Ni siquiera lo que eran 18 hoyos. Admiro mucho la concentración que tiene para jugar cinco horas, para caminar todo ese tiempo. El tenis es más rápido, de acción; en cambio en el golf piensas más y tienes más paciencia. Filip es paciente, espera el momento perfecto para las cosas. Aprendo mucho de él.

¿Qué te pasa cuando la ves jugar?

F: En las redes la veía viajando por Australia, Holanda, después Japón; andaba por todo el mundo jugando. Yo igual juego tenis y conozco el mundo del deporte, por lo mismo, encontraba que tenía una fortaleza enorme jugar este deporte con lo que implica una silla. Un día intenté jugar tenis con su silla y se me hizo imposible.

¿Es importante la admiración en las relaciones de pareja?

M: Sí, al igual que el respeto. Admirarse el uno al otro es importante, porque mis sueños pasan a ser los de él y los de él los míos. Uno se va a apoyado en el camino. Al menos es importante contar con ese apoyo, que te va diciendo “tú puedes”, “me encanta lo que haces y cómo lo haces”.

Es importante sentirse merecedora de ese amor. Otra persona en tu lugar se puede sentir complicada o victimizada. ¿Cómo describes ese proceso?

Desde que tuve el accidente he pensado que sigo siendo mujer y que merezco tener una vida. Creo mucho en que cuando uno no está bien internamente, no estarás bien para el otro. Por lo tanto, hay que hacer un trabajo interno, de aceptación, de amor propio, de creer en mí. Sentir que también puedo ser bonita, que puedo sacarme partido. Tuve que hacer ese ejercicio primero para entregarme a la otra persona, porque es súper agotador para el otro que uno sea negativo. Antes que entregar esa energía en una relación, mejor sánate y busca a alguien después para compartir tu vida. Perder la movilidad de la mitad de mi cuerpo no es algo fácil para nadie, sobre todo cuando uno tiene sueños que implican que tu cuerpo esté bien. Hay que reinventarse. Esa capacidad de resiliencia viene de la cabeza y del alma.

Filip, ¿te impresiona su forma de ver la vida?

F: Es una mujer demasiado fuerte para superar todas las barreras, para una sociedad que no está acostumbrada a la discapacidad. Recuerdo que la primera vez que salimos, me dijo que no me avergonzara, pero que todos nos iban a mirar y fue así (ríe).

¡Te sientes muy observaba entonces!

M: No sé si a la gente le choca o le parece bonito vernos. Me gustaría saber qué piensan cuando se quedan pegados viéndonos de la mano. A lo mejor piensan “qué bonito que él esté con ella”. Eso se da mucho. Es lo que la gente tiende a pensar de las personas que están con alguien en situación de discapacidad: “Te felicito, eres bacán por estar con ella”. ¿Por qué va a ser bacán por estar conmigo? Él me quiere a mí, como yo soy, es como: “perdona, no está conmigo por lástima”. El día que no quiera estar conmigo me lo va a decir. No va a dejar de estar conmigo por la silla, sino que porque no le gusto como antes o algo así. La gente tiende a catalogar a las parejas de súper héroe.

Filip, ¿cuál es tu respuesta a las preguntas sobre el tema?

Muchos amigos me preguntaban en qué tenía que ayudarla, qué no podía hacer. La verdad es que hace de todo, no hay nada que la Marita no pueda hacer. Si quiere puede bajar la escalera sola. Quizás algunos pueden pensar que tuve que aprender algo, pero la verdad es que no hago nada distinto por estar con ella.

¿Vives sola o viven juntos?

M: Hace dos meses vivimos juntos. Viví sola durante mucho tiempo, pero me cansé de vivir sola. Viajar tanto por el mundo agota un poco y sobre todo quería estar con él todos los días. Ha funcionado bastante bien. Pensé que sería más complicado que hiciera las cosas de la casa. Yo estaba acostumbrada a hacer todo sola y pensé que le costaría más por venir de la casa de los papás, pero ha sido todo lo contrario. Llego a la casa y está increíble, va al supermercado, todo.

¿Cuál es su rutina diaria?

F: La Marita va a trabajar hasta las dos, y por enero y febrero mis horarios son más libres porque soy entrenador de golf y estas fechas se desarrollan puros campeonatos y me toca ir a ver a los alumnos.

¿Les gusta carretear?

M: No mucho. Nos juntamos con amigos, vamos a comer, un amigo que cocina nos invita harto a su casa.

La acompañaste en Miss Wheelchair. ¿Cómo estuvo el viaje?

Estuvo increíble el viaje, la organización…

M: ¿Qué fue lo malo?

F: Ehhh

M: Qué no gané poh (ríe).

F: Pero se trajo dos premios igual (Miss Activity & Miss Lifestyle).

¿Te gustó la experiencia?

M: Yo me vine súper contenta. Para mí fue una prueba muy grande y terminé de entender que Filip es el hombre correcto. Si bien conocía amigos paraolímpicos, llegó a ver otras realidades y compartir realmente con el mundo de la discapacidad. Vi que lo tomaba con mucha naturalidad.

¿Te lo imaginabas así?

M: Nunca. Claro que uno pide un hombre que te acepte tal cual eres, pero en mi caso nunca había estado con alguien con alguien que aceptara el tema con tanta naturalidad. Para nosotros nunca ha sido un tema, nunca lo hemos conversado. Todo se dio de forma natural, todo fluye. Para mí fue bonito ver cómo se desenvolvía con otra compañera de Guatemala; la ayudaba con la silla, la tomaba en brazos. Filip no tiene trancas en su cabeza.

¿Existe algo que no se puedan perdonar?

F: La infidelidad nunca. Lo mismo la Marita.

¿Son celosos?

M: Un poco, pero no soy el tipo de mujer que no lo deja salir con amigos. Al contrario, le digo que los llame, que se junten. Soy celosa regalona, porque me gusta que me diga que no pasa nada, que me ama a mí y me dé un beso. A veces me pongo más curiosa cuando hay razones…

F: Soy celoso, pero andamos juntos para todos lados, entonces, no existen instancias para serlo. Le llegan hartos mensajes por las redes sociales, pero me los muestra, se ríe y me río también de eso, pero sé que no pasará nada.

¿Creen en el amor para toda la vida?

F: ¡Sí!

M: De todas maneras…

¿Y en el matrimonio?

M: Sí, lo encuentro bonito y me gusta bastante el rito. Nosotros somos muy de vivir el momento también. No nos planificamos tanto. Hoy disfrutamos el proceso de la convivencia; por ahora queremos disfrutar, pololear.

¿Les gustaría tener hijos?

F: Sí, totalmente.

M: Siempre imaginamos cómo serían nuestros hijos, no para tenerlos todavía, pero pensamos en eso. No tengo ningún problema para ser mamá y quiero tenerlos.

Qué bueno que se proyecten siendo tan jóvenes.

M: Es que estamos muy enamorados, eso es lo que pasa.

F: Queremos formar una familia. Es el plan que tenemos de vida los dos.

¿Cuántos hijos les gustaría?

F: Con 7 estaría feliz (ríe).

M: (Ríe) Primero me gustaría tener uno para ver cómo se vive el embarazo en la silla. Tengo amigas que han tenido sin ningún problema, pero cada situación es diferente. Si la paso muy mal, no sé… También me gustaría adoptar. Amor siempre va a tener, pero si la billetera nos permite adoptar, feliz.

APOYANDO EL DEPORTE

Kia tiene un compromiso con el deporte y lo reafirma constantemente con sus embajadores, dentro de los que destaca María Paz, seleccionada nacional de singles y dobles, además de modelo publicitaria y charlista motivacional. La tenista conduce un Kia Sportage el cual está acondicionado para su independencia, comodidad y, por supuesto, seguridad.